El Ministerio de Relaciones Exteriores oficializó en Nueva York la creación del Corredor Andes-Atlántico junto al gobierno de Estados Unidos. El anuncio fue encabezado por el canciller argentino Pablo Quirno y el subsecretario de Estado estadounidense Christopher Landau, con el propósito de captar capitales de largo plazo destinados a la modernización logística, energética y de transporte del país.
La iniciativa busca potenciar las exportaciones hidrocarburíferas y mineras —principalmente de la cuenca de Vaca Muerta y zonas con minerales críticos— mediante financiamiento, garantías y préstamos directa de agencias norteamericanas. El programa contempla además la rehabilitación de redes ferroviarias, fluviales y portuarias para reducir costos logísticos, junto con desarrollos en ciberseguridad e infraestructura digital en plataformas aduaneras.
