Un informe del Instituto Argentina Grande (IAG), elaborado con datos del Banco Central, reveló que en julio un total de 882.173 personas tenían sus deudas financieras transferidas a agencias especializadas en recupero de créditos. El fenómeno obedece al traspaso de carteras irrecuperables o en mora por parte de bancos y entidades financieras a un grupo concentrado de estudios, fondos de inversión y fideicomisos que adquieren dichos compromisos a una fracción de su valor nominal para posteriormente ejecutar el cobro.
En paralelo, los indicadores de morosidad en las familias mostraron un fuerte deterioro interanual: la irregularidad crediticia de los hogares alcanzó el 12,9% en julio, más que duplicando el 5,6% registrado un año atrás. Según el reporte, más de 3,4 millones de personas se encuentran catalogadas en situación irrecuperable por acumular más de doce meses de atraso en sus obligaciones, registrándose un incremento del 60% en el segmento de deudores con mora prolongada.
