El primer ministro británico advirtió a Donald Trump por el reclamo argentino contra el proyecto petrolero Sea Lion en las Islas Malvinas
El primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, mantuvo una comunicación telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para advertirle sobre las «consecuencias económicas» que genera la presentación judicial de la Argentina destinada a frenar el proyecto de exploración petrolera Sea Lion en las Islas Malvinas. La iniciativa hidrocarburífera, encabezada por la británica Rockhopper y la israelí Navitas, fue llevada por el Gobierno argentino ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar (TIDM) al considerarla una violación de las resoluciones de la ONU que prohíben medidas unilaterales en áreas en disputa de soberanía.
Durante la llamada, el mandatario británico defendió la potestad sobre los recursos de las islas, argumentando que Gran Bretaña mantendrá su posición sobre el archipiélago y el derecho de los isleños a explotar sus cuencas marítimas. En tanto, la administración de Javier Milei catalogó al proyecto de «saqueo ilegal» e impulsó en el Congreso la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, norma que generó preocupación en el Departamento de Estado norteamericano —expresada por el funcionario Christopher Landau en Buenos Aires— ante el impacto que las sanciones argentinas podrían tener sobre corporaciones de ese país.
