Rodrigo Londoño Echeverri, conocido en las filas clandestinas como Timochenko o Timoleón Jiménez, encarna una de las transformaciones más complejas en el mapa sociopolítico reciente de Colombia. Su itinerario abarca desde su vinculación juvenil a las estructuras armadas de las FARC en la década del setenta hasta su ascenso a la máxima comandancia tras el deceso de Alfonso Cano en 2011, hito previo al inicio de las mesas de diálogo en La Habana.
Tras la ratificación del pacto definitivo en 2016 y la consiguiente entrega de pertrechos belicos, encabezó la transición de la organización insurgente hacia la fuerza partidaria Comunes. En paralelo a su gestión en la arena electoral, debió comparecer ante los mecanismos de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), fuero especial que estableció responsabilidades directas e indirectas por crímenes de guerra y privaciones ilegales de la libertad durante el conflicto, dictaminando esquemas sancionatorios de carácter restaurativo y orientados a la reparación de las víctimas.
