El director del OIEA perdió dos apoyos en la quinta ronda informal del Consejo de Seguridad. Según versiones de prensa sin confirmación oficial, el Reino Unido se opondría a su candidatura mientras crece la tensión con la Argentina por Malvinas.
La aspiración del argentino Rafael Grossi de convertirse en el próximo secretario general de la ONU sufrió un retroceso. En la quinta votación informal del Consejo de Seguridad, el actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) reunió seis votos a favor, siete en contra y dos abstenciones. Había llegado a tener ocho apoyos en rondas anteriores.
Quien lidera las preferencias es la costarricense Rebeca Grynspan, con nueve apoyos y seis rechazos.
Qué se dice sobre el Reino Unido
El medio chileno BioBioChile informó, citando reportes sobre las negociaciones entre las grandes potencias, que el Reino Unido habría decidido bloquear la candidatura de Grossi. Según esas versiones, Estados Unidos lo respaldaría y Londres se opondría. No hay confirmación oficial de un veto británico ni de que, de existir, responda al conflicto por Malvinas.
El telón de fondo: la disputa por Malvinas
El posible rechazo coincide con una escalada entre el gobierno de Javier Milei y Londres:
- El 28 de septiembre, la Argentina anunció un procedimiento de arbitraje internacional para frenar el proyecto petrolero Sea Lion, en la Cuenca Malvinas Norte. Incluyó la posibilidad de pedir medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar.
- También anunció medidas contra empresas vinculadas a la explotación de hidrocarburos y denunció vuelos realizados sin autorización argentina en la zona.
- El Reino Unido convocó a la embajadora argentina en Londres, Mariana Plaza, para expresar su rechazo, y defendió su posición sobre la soberanía del archipiélago.
- En septiembre se suspendió un viaje que Milei tenía previsto hacer al Reino Unido en octubre.
Esto plantea una paradoja: mientras el Gobierno endurecía su postura frente a Londres, necesitaba el visto bueno británico para su principal apuesta diplomática.
Cómo llegó Grossi hasta acá
El Gobierno oficializó la postulación en noviembre de 2025, para suceder al portugués António Guterres, cuyo mandato termina el 31 de diciembre de 2026. La Cancillería destacó sus más de cuatro décadas de carrera y su paso por el OIEA, que conduce desde 2019, con experiencia en seguridad nuclear, la guerra en Ucrania y el programa atómico iraní.
En el debate entre aspirantes de julio de 2026, Grossi defendió reducir la burocracia de la ONU, reforzar su presencia en zonas de conflicto y recuperar su capacidad de mediación. Su perfil técnico y negociador era visto como su gran fortaleza ante las potencias.
Cómo funciona la elección
Para ser nominado, un candidato necesita al menos nueve votos favorables en el Consejo de Seguridad y ningún veto de los cinco miembros permanentes: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y el Reino Unido. Luego, la Asamblea General debe aprobar la designación.
Ninguna candidatura ha reunido ese consenso. Según la prensa internacional, Estados Unidos se opondría a Grynspan y también a la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett.
Qué viene
La próxima votación está prevista, de forma tentativa, para el 16 de octubre. Hasta ahora el voto fue secreto y no permitió identificar quién rechazó a cada candidato. En la siguiente ronda podrían usarse papeletas diferenciadas para distinguir los votos de los miembros permanentes, lo que daría más claridad.
