Su legado sigue vigente en Argentina, donde su figura es reconocida como un pionero de la salud pública y un ejemplo de compromiso con el bienestar de la población.
Cada 7 de marzo, Santiago del Estero y el país recuerdan el nacimiento del Dr. Ramón Carrillo, un destacado neurocirujano, neurobiólogo y médico sanitarista argentino, cuya labor transformó el sistema de salud en Argentina.
Nacido en 1906 en Santiago del Estero, Carrillo dejó una huella imborrable en la historia de la medicina, convirtiéndose en el primer ministro de Salud de la Nación durante la presidencia de Juan Domingo Perón. Su trabajo sentó las bases de la medicina preventiva, implementando un modelo de salud pública basado en un plan integral que llevó al país a la vanguardia en políticas sanitarias.
Un legado en la salud pública
Desde su rol como ministro, impulsó un sistema sanitario que abarcó todo el país, considerando las características culturales y geográficas de cada región. Como parte de los Planes Quinquenales, desarrolló un mapa sanitario preciso, que permitió mejorar la atención médica en cada rincón de Argentina.
Además, su formación lo llevó a integrar la Escuela neurobiológica argentino-germana, destacándose en estudios sobre el cerebro y dejando esbozada una «Teoría general del hombre», en la que combinaba sus conocimientos médicos con la antropología filosófica.
Un final lejos de su tierra
A pesar de sus logros, en sus últimos años Carrillo sufrió la persecución política y debió exiliarse en Brasil, donde falleció el 20 de diciembre de 1956, en la ciudad de Belém do Pará.
Su legado sigue vigente en Argentina, donde su figura es reconocida como un pionero de la salud pública y un ejemplo de compromiso con el bienestar de la población.