Cambio de reglas en el Indec: El gobierno lanza una nueva canasta para medir la inflación en 2026

Cambio de reglas en el Indec: El gobierno lanza una nueva canasta para medir la inflación en 2026

A partir de enero de 2026, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) implementará un nuevo esquema para el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Bajo el argumento de «actualizar los hábitos de consumo», el organismo oficial modificará el peso de los rubros que componen la inflación, una medida que comenzará a regir en las mediciones de febrero y que ha sido diseñada técnicamente bajo la supervisión del Ministerio de Economía.

El cambio más significativo radica en la transferencia de peso relativo desde los bienes básicos hacia los servicios, en un momento donde las tarifas de energía y transporte han sufrido incrementos drásticos.

Los nuevos pesos: Más incidencia de servicios y menos de alimentos

La nueva ponderación del IPC refleja el encarecimiento del costo de vida estructural frente al consumo cotidiano:

  • Impacto en Vivienda y Energía: El rubro «Vivienda, electricidad, gas y otros» dará un salto del 9,4% al 14,5%, reconociendo oficialmente que el sostenimiento del hogar hoy devora una parte mucho más grande del presupuesto familiar.
  • Transporte y Comunicaciones: El peso del transporte subirá al 14,3% y el de internet y telefonía se duplicará hasta el 5,1%, evidenciando la dependencia de servicios que han sido desregulados.
  • Licuación del rubro Alimentos: Curiosamente, el ítem de «Alimentos y bebidas» bajará su incidencia del 26,9% al 22,7%. Analistas advierten que reducir el peso de los alimentos en el índice podría «suavizar» la inflación reportada cuando se producen picos en los precios de la canasta básica.

¿Calidad estadística o ingeniería de datos?

Desde el Indec aseguran que este rediseño busca alinear al país con estándares internacionales y que no provocará «saltos abruptos» en las cifras. Sin embargo, en el ámbito de las organizaciones sociales y sindicales, existe la preocupación de que este cambio de metodología en 2026 dificulte las comparaciones históricas y afecte las discusiones paritarias al subrepresentar la suba de la comida frente a otros gastos.

Un cambio basado en datos de hace ocho años

Pese a que el organismo afirma que los ajustes reflejan consumos recientes, las ponderaciones base siguen ancladas en la Encuesta de Hogares 2017-2018, una realidad económica muy distinta a la actual. La puesta en marcha de esta nueva fórmula será clave para observar cómo el gobierno de La Libertad Avanza procesa los datos de la crisis y si la nueva metodología logra captar el verdadero deterioro del poder adquisitivo de los sectores populares.

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