Un grave incidente ocurrido en la medianoche santiagueña ha derivado en denuncias cruzadas y una investigación judicial en curso tras un viaje que terminó en violencia. Una adolescente de 17 años denunció haber sido víctima de acoso sexual verbal por parte de un conductor de Uber mientras se trasladaba desde el barrio 25 de Mayo hacia su domicilio en Finca de Ramos.
La gravedad de los hechos relatados por la menor motivó una reacción inmediata de sus progenitores, quienes confrontaron al chofer, generándose un altercado físico que requirió la intervención de la Comisaría Nº 14.
Las dos versiones del trayecto
El caso presenta relatos contrapuestos que la Justicia deberá esclarecer para determinar las responsabilidades de cada parte:
- El relato de la víctima: Según la denuncia materna, el conductor inició una conversación que rápidamente derivó en preguntas de índole sexual altamente ofensivas. El sujeto habría interrogado a la menor sobre su intimidad, consultándole si era virgen y qué métodos anticonceptivos utilizaba. Ante la perturbación, la joven alertó a su pareja por mensajes y, al llegar a su hogar, sufrió una crisis de nervios que desencadenó el conflicto.
- La defensa del conductor: El chofer, que circulaba en un Fiat Cronos, negó las acusaciones ante las autoridades. Aseguró que la charla fue sobre «temas cotidianos» y que fue sorprendido por los familiares de la joven, quienes lo agredieron con golpes de puño y bofetadas al grito de «abusador» mientras esperaba el pago del viaje.
Intervención judicial y medidas preventivas
Ante la complejidad del escenario, que combina una presunta agresión sexual contra una menor de edad con lesiones físicas contra el conductor, la Fiscalía ha tomado cartas en el asunto:
- Restricción de acercamiento: Se ha dictado una medida de prohibición de contacto entre ambas familias para evitar nuevos episodios de violencia mientras se recolectan pruebas.
- Investigación técnica: Se espera que el análisis de los mensajes de texto enviados por la adolescente durante el viaje y el rastreo de la aplicación sean fundamentales para reconstruir lo sucedido dentro del vehículo.
Este episodio reaviva el debate sobre la seguridad en el transporte privado y la necesidad de protocolos de protección para las usuarias, especialmente menores de edad, ante comportamientos que vulneran los derechos básicos y la seguridad de las mujeres en el ámbito público y privado.
