En el complejo escenario geopolítico de 2026, el petróleo se ha consolidado como el eje central de la relación entre el nuevo gobierno de Venezuela y la administración de Donald Trump. Tras la captura de Nicolás Maduro, el mercado energético global mantiene su atención puesta en la capacidad de reacción de la industria caribeña y los acuerdos de exportación directa hacia los Estados Unidos.
Cotización y mercados: El WTI en ascenso
Este jueves 8 de enero de 2026, el petróleo intermedio de Texas (WTI) registró una marcada suba, impulsado por la especulación sobre el nuevo flujo de suministro y tensiones en el Mar Negro.
- Precio actual: El barril cerró en 57,76 dólares, con picos que alcanzaron los 58,17 dólares durante la jornada (una suba del 3,16% al 3,90% según el momento del mercado).
- Contexto: Los inversores han roto la tendencia bajista de los primeros días del año, proyectando que la normalización de la industria venezolana será un proceso gradual y no inmediato.
El acuerdo de los 50 millones de barriles
El presidente Donald Trump anunció que Venezuela entregará a Estados Unidos entre 30 y 50 millones de barriles de crudo. Lo particular de esta operación es la modalidad de control:
- Precio de mercado: El crudo se venderá a los valores internacionales vigentes.
- Fideicomiso de reconstrucción: Trump aseguró que su administración «controlará ese dinero» para garantizar que se utilice en beneficio del pueblo venezolano (específicamente en infraestructura) y de los intereses estadounidenses.
- Compra de productos: Se estima que los ingresos (cercanos a los 3.000 millones de dólares) serán destinados casi exclusivamente a la compra de productos e insumos fabricados en Estados Unidos.
El gigante dormido: Reservas y producción
Venezuela continúa liderando el ranking mundial de reservas probadas de crudo, un factor que explica el interés estratégico de Washington en la estabilidad del país.
- Ranking OPEP: Venezuela posee más de 303.000 millones de barriles, superando a potencias como Arabia Saudita (267.000 millones) e Irán (208.000 millones).
- El desafío de la producción: Actualmente, el país produce cerca de 1 millón de barriles diarios, una cifra lejana a su potencial histórico. Expertos como Ali Moshiri señalan que, con inversiones de hasta 7.000 millones de dólares, se podrían alcanzar los 1,5 millones de barriles en un plazo de 18 meses.
- Condicionamientos políticos: La Casa Blanca ha presionado a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, para que Venezuela rompa sus vínculos comerciales y energéticos con China, Rusia e Irán a cambio de la reapertura total del mercado norteamericano para Chevron y otras operadoras.
Este plan de reactivación busca no solo recomponer la infraestructura crítica de Venezuela —puentes, rutas y red eléctrica—, sino también asegurar un suministro confiable para las refinerías de la Costa del Golfo en EE. UU.
