En respuesta a la necesidad de disminuir la siniestralidad, la Policía de la Provincia ha desplegado una serie de operativos de control vehicular en puntos clave de todo el territorio santiagueño. Estas acciones, que combinan la vigilancia en rutas nacionales y provinciales con patrullajes en cascos urbanos, buscan garantizar que conductores y peatones circulen en un entorno de mayor seguridad.
Los efectivos policiales no solo se limitan a la fiscalización, sino que también realizan tareas de concientización sobre la importancia de la conducción responsable para prevenir incidentes evitables.
¿Qué se verifica en los controles?
Para evitar demoras e infracciones, es fundamental que los conductores cuenten con todos los elementos de seguridad y la documentación exigida por la Ley Nacional de Tránsito:
- Documentación obligatoria: Licencia de conducir vigente, Cédula de Identificación del Vehículo (Verde o Azul), comprobante de seguro en vigencia y la Revisión Técnica Obligatoria (RTO).
- Seguridad en moto: Uso obligatorio del casco reglamentario (tanto para conductor como para acompañante) y espejos retrovisores.
- Seguridad en autos: Uso del cinturón de seguridad en todas las plazas, luces bajas encendidas y presencia de elementos de emergencia (matafuegos cargado y balizas portátiles).
- Alcoholemia: Se realizan tests aleatorios para detectar la presencia de alcohol en sangre, recordando que en la provincia rige la tolerancia cero en diversos operativos especiales.
Consejos para una circulación segura
Desde la fuerza de seguridad se emitieron recomendaciones para minimizar los riesgos durante los viajes:
- Respetar las velocidades máximas: Especialmente al ingreso de travesías urbanas o zonas escolares.
- No usar el celular: La distracción tecnológica es una de las principales causas de accidentes en la actualidad.
- Mantener la distancia de frenado: Vital ante imprevistos o condiciones climáticas adversas como neblina o lluvia.
Estos operativos continuarán de manera rotativa y sorpresiva durante todo el período estival, reforzando la presencia policial en las zonas de mayor afluencia turística y tránsito pesado.
