El Banco Central mantiene su racha compradora y las reservas tocan máximos de cuatro años

El Banco Central mantiene su racha compradora y las reservas tocan máximos de cuatro años

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) extendió este martes su racha positiva al encadenar doce jornadas consecutivas de compras en el mercado oficial de cambios. Al adquirir u$s 8 millones, la entidad dirigida por Santiago Bausili logró elevar el stock total de reservas brutas a u$s 44.874 millones, consolidando el nivel más alto registrado desde septiembre de 2021.

Este crecimiento no solo responde a las intervenciones diarias, sino también a un incremento en la valoración de los activos externos, impulsado principalmente por el fuerte repunte en la cotización internacional del oro.

Doce ruedas en positivo bajo la «Fase 4»

Desde la implementación del nuevo esquema monetario, el organismo ha mostrado una dinámica de acumulación constante que suma un saldo favorable de u$s 716 millones en las últimas dos semanas. Aunque la compra de esta jornada fue la más austera de la serie, el resultado final de las reservas brutas mostró un salto diario de u$s 66 millones gracias a la revalorización de las tenencias de metales preciosos.

Con estas cifras, el Central se encamina a superar el techo de los u$s 45.169 millones registrado hace más de cuatro años, lo que representa un pilar fundamental en la estrategia de saneamiento del balance de la entidad.

Respaldo del FMI y proyecciones de crecimiento

La performance del BCRA fue recibida con optimismo en Washington. La vocera del Fondo Monetario Internacional, Julie Kozack, calificó como «muy bueno» el ritmo acelerado de acumulación de divisas, destacando que es un paso necesario para fortalecer la solvencia externa del país.

Asimismo, el organismo multilateral actualizó sus proyecciones económicas para Argentina, reafirmando una expectativa de expansión robusta:

  • Crecimiento estimado 2026: 4%
  • Crecimiento estimado 2027: 4%

Estas cifras posicionan a la Argentina por encima del promedio de crecimiento esperado para la región de América Latina y el Caribe, sustentado en la estabilización de las variables macroeconómicas y la recuperación de la confianza de los mercados internacionales.

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