El radicalismo impulsa la figura de ‘ecocidio’ ante la crisis de incendios en el sur

El radicalismo impulsa la figura de ‘ecocidio’ ante la crisis de incendios en el sur

En medio del desastre ambiental que golpea a la cordillera de Chubut, la Unión Cívica Radical (UCR), bajo la nueva conducción de Leonel Chiarella, presentó una propuesta legislativa para reformar el Código Penal. El objetivo central es incorporar el delito de ecocidio, permitiendo que quienes provoquen incendios forestales de manera intencional enfrenten sanciones penales efectivas.

La iniciativa surge como una respuesta estructural a la recurrencia de focos ígneos en la Patagonia, buscando que la destrucción masiva de ecosistemas deje de ser tratada meramente como una infracción administrativa y pase a ser un delito de gravedad extrema.

Campaña solidaria y denuncia por subejecución

Más allá de la propuesta legislativa, el partido centenario activó mecanismos de acción directa y control institucional frente a la emergencia:

  • Recaudación récord: A través de una campaña en redes sociales, la UCR ya logró recolectar más de 7 millones de pesos. Estos fondos están destinados íntegramente a la Federación de Bomberos Voluntarios de Chubut para la compra de insumos y equipamiento.
  • Fondo del Manejo del Fuego: El radicalismo denunció que el Gobierno nacional solo ejecutó el 25% del presupuesto asignado al Plan Nacional de Manejo del Fuego. Según el informe, cerca de 20.000 millones de pesos quedaron sin utilizarse, afectando la capacidad operativa de las provincias para combatir las llamas.

Exigencia de transparencia ambiental

El comunicado de la UCR no solo solicita la ampliación de las partidas presupuestarias, sino que también exige al Poder Ejecutivo que clarifique los lineamientos de su política ambiental. Para el partido, la falta de inversión y la demora en la llegada de recursos a las zonas críticas son factores que agravan la vulnerabilidad de las poblaciones afectadas.

Finalmente, el radicalismo manifestó su apoyo total al trabajo de brigadistas y voluntarios que, ante la escasez de recursos estatales, continúan combatiendo el fuego en la primera línea de defensa de los bosques patagónicos.

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