El regreso de Javier Milei a la Argentina este viernes 23 de enero de 2026 marca el cierre de una gira por el Foro Económico Mundial de Davos que el oficialismo califica como un éxito estratégico. Más allá de la defensa teórica del capitalismo que el mandatario volvió a exponer, el viaje dejó definiciones geopolíticas de peso y una foto que busca enviar una señal directa a la política interna.
El «sello» de Trump y el Consejo de la Paz
El hecho político más disruptivo fue la firma de la integración de Argentina al Consejo de la Paz, un organismo alternativo a las estructuras tradicionales (como la ONU) liderado por Donald Trump.
- Alineamiento total: Milei fue uno de los primeros en rubricar el acta fundacional junto a líderes de países como Hungría, Armenia y Emiratos Árabes.
- Costo de membresía: La carta fundacional prevé una «membresía permanente» que requiere un aporte de u$s 1.000 millones, un punto que ya genera pedidos de informes por parte de la oposición en el Congreso.
- Gaza y Geopolítica: El Consejo tendrá una Junta Ejecutiva para supervisar la reconstrucción de Gaza, marcando un giro en la política exterior argentina hacia una alianza incondicional con el eje trumpista.
El guiño a los CEOs y la Reforma Laboral
En su última jornada, Milei se reunió con decenas de directivos de multinacionales para ratificar el rumbo de su plan económico. Los puntos centrales fueron:
- Reforma Laboral: El presidente presentó el proyecto de ley que busca abaratar los costos de despido y reducir las cargas patronales, presentándolo como la llave para destrabar inversiones que el mercado aún observa con cautela.
- Equilibrio Fiscal: Destacó haber logrado el déficit cero por segundo año consecutivo (2024-2025), utilizando el lema «Make Argentina Great Again» (MAGA) ante los inversores.
- Foto con Infantino: Su encuentro con el titular de la FIFA, Gianni Infantino, fue leído como un mensaje directo a la AFA en medio de la disputa por las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD).
La otra cara: ola de renuncias en Buenos Aires
Mientras Milei buscaba inversiones en Suiza, el frente doméstico crujió con una seguidilla de bajas en el gabinete. En menos de 24 horas, se confirmaron cinco renuncias de alto nivel, entre las que destacan:
- Carlos Casares (Enargas): Se fue con una carta crítica, señalando que el Gobierno lo consideraba «prescindible» tras el avance hacia la unificación de entes reguladores (ENRGE).
- Paul Starc (UIF): Renunció a la Unidad de Información Financiera alegando razones personales, siendo reemplazado por Ernesto Gáspari.
- Luis Pierrini (Transporte): Su salida se dio en un contexto de tensiones por la reestructuración del área ferroviaria.
A su arribo a Aeroparque, el presidente deberá equilibrar la euforia por el respaldo internacional con la necesidad de ordenar una gestión interna que muestra signos de alta rotación y de avanzar con una agenda legislativa que divide aguas incluso dentro de su propio equipo.
