En una jornada de alta intensidad diplomática, el gobierno de Donald Trump redobló sus esfuerzos para consolidar la paz en Medio Oriente, mientras abría un nuevo foco de tensión comercial en América del Norte. Este sábado 24 de enero de 2026, enviados de la Casa Blanca se reunieron con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para exigir el paso a la «fase dos» del alto el fuego en la Franja de Gaza.
La reunión contó con la presencia de Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes transmitieron la urgencia de Washington por estabilizar la región. Sin embargo, Israel mantiene una postura cautelosa, supeditando cualquier avance a la entrega de los restos del último rehén en manos de Hamás.
Los puntos críticos del conflicto
- Paso de Rafah: La reapertura de este cruce fronterizo es vista por la comunidad internacional como la señal definitiva del inicio de la segunda fase del acuerdo, permitiendo el ingreso masivo de ayuda humanitaria.
- Presión interna en Israel: Netanyahu enfrenta un escenario político complejo, donde sectores de su coalición rechazan mayores concesiones sin la resolución total del tema de los rehenes.
- Definición pendiente: La Oficina del Primer Ministro indicó que la decisión final sobre la continuidad de la tregua se evaluará recién la próxima semana.
Tensión con Canadá: la advertencia del 100% de aranceles
En paralelo a la agenda en Medio Oriente, Donald Trump sacudió el tablero regional al amenazar a Canadá con aranceles comerciales extremos. El mandatario estadounidense advirtió que aplicará un gravamen del 100% a todos los productos canadienses si el gobierno de Mark Carney concreta un acuerdo estratégico con China.
Trump argumentó que una alianza entre Ottawa y Pekín «destruiría la estructura productiva» de América del Norte. Por su parte, el primer ministro canadiense rechazó la presión de Washington, defendiendo la autonomía de su país para decidir sus propios vínculos comerciales.
Panorama internacional incierto
Con estos dos frentes abiertos, Estados Unidos reafirma su política de presión directa tanto en el plano bélico como en el económico. Mientras el mundo espera una señal de paz en Gaza, los mercados regionales comienzan a reaccionar ante la posibilidad de una guerra comercial sin precedentes entre los socios del T-MEC.
