Los datos oficiales del Indec correspondientes a noviembre de 2025 confirman un escenario crítico para el bolsillo de los trabajadores. El índice de salarios registró un incremento promedio del 1,8%, una cifra que resultó insuficiente frente al 2,5% de inflación medido en el mismo periodo.
Esta brecha profundiza la caída del poder adquisitivo en un año marcado por la tensión entre paritarias y aumentos de servicios, dejando un balance interanual de crecimiento salarial del 40,3%, que no alcanza a compensar el costo de vida acumulado.
Desglose por sectores: nadie logró superar la inflación
El impacto de la inflación fue transversal, afectando tanto a trabajadores registrados como a aquellos que se encuentran en la informalidad:
- Sector Privado Registrado: Los sueldos en blanco subieron un 2,1% mensual. En la comparación interanual, el alza fue del 29,1%, quedando por debajo del 31,4% de inflación acumulada en el mismo lapso.
- Sector Público: Fue el segmento más castigado del mes, con una suba de apenas el 1,2%. Los empleados estatales enfrentan un contexto de fuerte ajuste fiscal que limita la capacidad de recomposición frente a los precios.
- Trabajadores Informales: Aunque registraron un aumento mensual del 1,7% y muestran una suba interanual del 100,5%, el dato es engañoso. Este crecimiento parte de niveles de ingresos extremadamente bajos y sufre un desfasaje estadístico de cinco meses, lo que mantiene a este grupo como el más vulnerable de la economía.
Un escenario de tensión hacia 2026
El acumulado del año muestra que las negociaciones paritarias no han logrado neutralizar el golpe inflacionario. La presión de las tarifas de servicios públicos y el costo de la canasta básica continúan erosionando el salario real, planteando un inicio de 2026 con fuertes reclamos de actualización en todos los niveles laborales.
