Este lunes 26 de enero de 2026, la cúpula política del Gobierno se reúne en la Casa Rosada para definir la hoja de ruta legislativa antes del inicio de las sesiones extraordinarias. El objetivo central es centralizar las negociaciones y asegurar que el paquete de leyes, con la modernización laboral como estandarte, tenga un tránsito fluido por el Congreso a partir del 2 de febrero.
La mesa, encabezada por el jefe de Gabinete Manuel Adorni, busca replicar el modelo de negociación centralizada que permitió la aprobación del Presupuesto 2026, evitando filtraciones o acuerdos individuales que puedan comprometer el proyecto original.
El cronograma de las sesiones extraordinarias
El Gobierno ha diseñado un calendario ajustado para sancionar las leyes antes del inicio del periodo ordinario en marzo:
- 2 de febrero: Inicio oficial de las sesiones extraordinarias.
- 12 de febrero: Fecha prevista para el debate de la Reforma Laboral y la Ley de Glaciares en el Senado. El oficialismo confía en que ya cuenta con los números necesarios en la Cámara Alta.
- 19 de febrero: Tratamiento de ambos proyectos en la Cámara de Diputados.
Roles y negociaciones clave
Para asegurar el éxito del «poroteo», el Ejecutivo ha distribuido responsabilidades específicas entre sus referentes políticos:
- Senado: La ministra Patricia Bullrich es la encargada de articular con los bloques aliados y senadores del interior.
- Diputados: El presidente de la cámara, Martín Menem, lidera las conversaciones en la Cámara Baja.
- Gobernadores: Diego Santilli mantiene el diálogo directo con los mandatarios provinciales, quienes han intensificado sus visitas a Buenos Aires durante enero (especialmente los gobernadores de Salta, Entre Ríos, Neuquén y Mendoza).
Los puntos de fricción: coparticipación y ajustes
A pesar del optimismo oficial, existen nudos críticos que la mesa política deberá desatar este lunes. El principal es el capítulo tributario de la reforma laboral. La reducción del impuesto a las ganancias para sociedades impacta directamente en la masa coparticipable que reciben las provincias.
Desde Balcarce 50 aclaran que, si bien el proyecto admite modificaciones menores para lograr el consenso, no habrá compensaciones económicas por fuera de lo ya estipulado en el Presupuesto 2026. Esta postura firme pone a prueba el apoyo de los gobernadores «dialoguistas», quienes buscan proteger sus arcas provinciales frente a los cambios impositivos.
Además de la reforma laboral, la agenda de extraordinarias incluye temas de alto impacto internacional como la ratificación del acuerdo Mercosur–Unión Europea, un paso fundamental para la estrategia de apertura comercial que impulsa el presidente Javier Milei.
