Hollywood despide a una de sus comediantes más versátiles y queridas. Catherine O’Hara, la actriz canadiense que dio vida a la icónica Kate McCallister en «Mi pobre angelito», falleció este viernes 30 de enero a los 71 años. La noticia fue confirmada por su mánager y medios especializados como TMZ, aunque por el momento no se han precisado las causas de su deceso.
Con una carrera que abarcó cinco décadas, O’Hara logró lo que pocos actores consiguen: ser reconocida por diferentes generaciones a través de personajes que se volvieron parte del ADN cultural, desde la excéntrica Delia Deetz en el universo de Tim Burton hasta la desopilante Moira Rose en «Schitt’s Creek».
Un legado que marcó la cultura pop
La trayectoria de O’Hara comenzó en la mítica compañía de comedia Second City en Toronto, pero su salto al estrellato mundial llegó con roles que hoy son considerados clásicos:
- Icono navideño: Su papel como la madre de Kevin McCallister (Macaulay Culkin) en las dos primeras entregas de «Mi pobre angelito» la convirtió en un rostro familiar en todos los hogares del mundo durante las fiestas.
- Musa de lo bizarro: En «Beetlejuice» (1988), su talento para la comedia física quedó inmortalizado, papel que aceptó retomar recientemente en la secuela de 2024.
- Voz inolvidable: Prestó su voz a la dulce Sally en «El extraño mundo de Jack» (1993), consolidando su estatus como figura de culto.
- El renacer con Schitt’s Creek: Entre 2015 y 2020, interpretó a Moira Rose, un personaje que le valió un premio Emmy en 2020 y una legión de nuevos fanáticos gracias a su estilo excéntrico y su particular forma de hablar.
Sus últimos trabajos y el adiós de Macaulay Culkin
Hasta sus últimos meses, O’Hara se mantuvo sumamente activa en la industria. Recientemente había participado en la exitosa serie «The Last of Us» (2025) y en la comedia «The Studio», trabajo que le valió su última nominación al Emmy. Sin embargo, su ausencia en las galas de premios de este inicio de 2026 ya había generado preocupación entre sus colegas.
Uno de los mensajes más emotivos tras conocerse la noticia fue el de Macaulay Culkin, quien fuera su hijo en la ficción: «Mamá, pensé que teníamos más tiempo», expresó el actor, reflejando el cariño que los unía desde hace más de 30 años.
A Catherine O’Hara le sobreviven su esposo, el diseñador de producción Bo Welch —a quien conoció justamente en el set de la primera «Beetlejuice»— y sus dos hijos, Matthew y Luke. Su partida deja un vacío inmenso en la comedia inteligente y sofisticada que supo representar como nadie.
