Una nueva tormenta política sacude el entorno más cercano del presidente Javier Milei. Según fuentes gubernamentales, la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, ha intensificado su pedido para desplazar a Demian Reidel de la función pública. El detonante principal es un informe del Banco Central (BCRA) que revela un movimiento patrimonial sospechoso por parte del actual titular de Nucleoeléctrica Argentina.
De acuerdo con la investigación, Reidel registraba el pasado 12 de enero deudas personales por un monto de 880 millones de pesos con el Banco Macro, bajo una calificación de riesgo de insolvencia. Sin embargo, en menos de tres semanas, esos pasivos fueron cancelados en su totalidad. Las sospechas apuntan a que el físico podría haber utilizado fondos provenientes de las recientes adjudicaciones millonarias en la empresa nuclear para sanear sus finanzas personales.
Los motivos del malestar de «El Jefe»
Más allá de las presuntas irregularidades financieras, existen razones políticas y de gestión que han erosionado la relación entre Karina Milei y el asesor presidencial:
- El escándalo de OpenAI: Karina no perdona que Reidel haya expuesto al Presidente al anunciar una inversión récord de 25.000 millones de dólares de la empresa de Sam Altman en la Patagonia, proyecto que terminó siendo un «fiasco». La inversión quedó vinculada a SurEnergy, una firma sin trayectoria clara, y hasta la fecha no ha mostrado avance alguno.
- Sobreprecios en Atucha: Se investigan licitaciones sospechosas por servicios de limpieza y mantenimiento en la central nuclear. El malestar aumentó cuando Reidel reaccionó de forma violenta en una reunión de directorio tras la suspensión de gerentes implicados en estas contrataciones.
- Parálisis del proyecto CAREM: A pesar de la retórica pro-energía nuclear de Reidel, bajo su gestión se frenó el desarrollo del reactor modular pequeño diseñado por la CNEA, una de las joyas tecnológicas del país.
Una amistad que sostiene el cargo
Pese a la presión de su hermana, Javier Milei se resiste a soltarle la mano a Reidel. El vínculo entre ambos trasciende lo político: son amigos personales y comparten largas sesiones nocturnas dedicadas a discutir y reescribir teorías de política económica.
Para el Presidente, el valor intelectual de Reidel parece pesar más que las denuncias de corrupción o la falta de resultados en la gestión energética. No obstante, el avance de la causa por sobreprecios en la justicia y la presión interna de Karina podrían forzar un desenlace en las próximas semanas, especialmente si los datos del BCRA se judicializan como presunto enriquecimiento ilícito.
