El Gobierno nacional definió rápidamente la sucesión en el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que Pedro Lines, quien hasta ahora se desempeñaba como director técnico del organismo, será el nuevo titular en reemplazo de Marco Lavagna.
La transición trae consigo un cambio de planes inmediato respecto a lo anunciado previamente: la implementación del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) quedará postergada y no se aplicará para la medición de enero, manteniendo por el momento la metodología vigente.
Un perfil técnico y de carrera
La elección de Pedro Lines busca garantizar la continuidad institucional y la credibilidad técnica del instituto. Caputo resaltó que Lines es un funcionario con una «trayectoria intachable» que se alejó del organismo durante los años de intervención y manipulación estadística para regresar luego con el objetivo de normalizar las cifras.
- Formación académica: Es Licenciado en Economía (UBA), Magíster en Economía y especialista en Minería de Datos.
- Experiencia internacional: Integró la Autoridad Estadística de Qatar (2011-2016) y actualmente forma parte del Grupo de Expertos Asesores de las Naciones Unidas.
- Rol previo: Como director técnico, coordinaba el Programa Estadístico Anual y la supervisión de censos y encuestas nacionales.
Los motivos de la postergación del nuevo índice
Aunque el INDEC ya tenía lista la nueva canasta de consumo basada en la encuesta ENGHo 2017-2018, el Ministerio de Economía decidió frenar su lanzamiento. Los puntos clave de esta decisión son:
- Evitar sospechas: Caputo explicó que realizar un cambio metodológico en pleno proceso de baja de inflación podría interpretarse como un intento de «dibujar» los números.
- Diferencias mínimas: Según el ministro, las simulaciones realizadas mostraron que los resultados entre el índice actual y el nuevo son casi idénticos, por lo que no habría una urgencia técnica que justifique el riesgo político.
- Contexto económico: La nueva fórmula se aplicará recién cuando el proceso de desinflación esté «completamente consolidado», para asegurar que la transición sea transparente y no genere ruidos con el FMI o los mercados.
Con esta designación, el Ejecutivo apuesta a un perfil de bajísimo perfil político y alta especialización técnica para transitar un año donde las estadísticas de precios y pobreza seguirán bajo la lupa de toda la sociedad.
