La jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, confirmó que la ambiciosa reforma laboral impulsada por el Ejecutivo nacional ya cuenta con un consenso casi total. Tras una reunión clave de más de dos horas con los bloques dialoguistas, se acordó solicitar una sesión especial para el próximo miércoles 11 de febrero, fecha en la que el oficialismo buscará darle media sanción al proyecto.
El encuentro tuvo lugar en las oficinas de la UCR en la Cámara alta, donde Bullrich se mostró optimista sobre el conteo de votos. “Creemos que están los votos, de lo contrario no estaríamos convocando”, sentenció la senadora, marcando un fuerte contraste con las dudas que sobrevolaban las negociaciones semanas atrás.
Consenso entre los bloques dialoguistas
La mesa de negociación contó con una amplia representación de los sectores que hoy sostienen la gobernabilidad legislativa:
- UCR: El presidente del bloque radical, Eduardo Vischi, fue el anfitrión y destacó que, si bien restan ajustes menores, el rumbo del proyecto es el correcto.
- Aliados Estratégicos: Participaron Martín Goerling (PRO) y Carlos Espínola (Provincias Unidas).
- Representación Provincial: Estuvieron presentes senadores clave como Carlos Arce, Julieta Corroza, Beatriz Ávila y Edith Terenzi.
La ausencia de figuras como Flavia Royón y Natalia Gadano en esta instancia no pareció mellar el avance de los acuerdos, centrados en flexibilizar normativas y reducir costos laborales bajo la premisa de incentivar el empleo privado.
Los próximos pasos hacia el recinto
El cronograma legislativo está ajustado para evitar filtraciones o cambios de postura de último momento:
- Versión definitiva: El oficialismo y sus aliados trabajarán contra reloj para cerrar el texto final antes del martes 10.
- Solicitud de sesión: El pedido formal se realizará el miércoles 11, apostando a una sesión extraordinaria de alta intensidad.
- Objetivo político: El Gobierno busca consolidar esta reforma como un pilar de su agenda económica, enviando una señal de gobernabilidad y previsibilidad hacia los mercados y el sector empresarial.
Las conversaciones continuarán durante el fin de semana para pulir los detalles técnicos pendientes, con la mirada puesta en asegurar que el quórum y la votación posterior reflejen el «clima de consenso» manifestado por Vischi y Bullrich al salir del despacho radical.
