Renuncia en el Museo Histórico Nacional tras el traslado del sable de San Martín

Renuncia en el Museo Histórico Nacional tras el traslado del sable de San Martín

La gestión cultural del país atraviesa una fuerte sacudida tras la renuncia indeclinable de María Inés Rodríguez Aguilar a la dirección del Museo Histórico Nacional. El detonante de su salida, oficializada este martes, fue la decisión del Gobierno nacional de trasladar el sable corvo del General José de San Martín desde el museo hacia el Regimiento de Granaderos a Caballo, donde quedará bajo custodia militar.

La medida fue implementada a través del Decreto 81/2026, que lleva las firmas del presidente Javier Milei y del ministro de Defensa, Carlos Presti. El documento fundamenta el movimiento en la necesidad de resguardar uno de los símbolos más potentes de la independencia y la soberanía nacional en la unidad que el propio Libertador creó.

El sable corvo: Una reliquia con historia propia

Rodríguez Aguilar, quien lideraba la institución desde agosto de 2025, justificó su alejamiento al cuestionar la «interpretación original» que el Ejecutivo hizo sobre el proceso de donación de la pieza. La historia del sable está marcada por momentos de alta tensión política:

  • Legado y Donación: San Martín legó el sable a Juan Manuel de Rosas; años más tarde, en 1897, la familia de este último lo donó al Estado Nacional.
  • Vulnerabilidad: Mientras estuvo en el museo, la pieza sufrió dos robos (1963 y 1965) por parte de agrupaciones políticas que buscaban reivindicar figuras históricas.
  • Simbolismo: Su diseño, adquirido por San Martín en Londres, destaca por su hoja curva, una elección táctica que revolucionó el combate de caballería en América.

Polémica y ceremonia en San Lorenzo

La renuncia de la directora se da en medio de un clima enrarecido. Trabajadores del museo denunciaron la irrupción de grupos que reclamaban el traslado del arma con consignas políticas, lo que aceleró el conflicto entre la mirada museológica y la visión militar del patrimonio.

El traslado definitivo se concretará este sábado en un escenario de enorme carga simbólica: el Campo de Gloria, en San Lorenzo (Santa Fe). Allí, en el sitio del único combate de San Martín en suelo argentino, se realizará el acto oficial que marcará el nuevo destino de la reliquia.

Con esta decisión, el sable corvo abandona su exhibición puramente histórica para recuperar un carácter de custodia activa por parte de los Granaderos, cerrando —o quizás abriendo— un nuevo capítulo en la larga disputa por su significado nacional.

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