El Gobierno rechaza el nuevo IPC y mantiene la canasta de 2004 con productos obsoletos

El Gobierno rechaza el nuevo IPC y mantiene la canasta de 2004 con productos obsoletos

El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que la gestión de Javier Milei no implementará el nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) desarrollado durante la dirección de Marco Lavagna. El argumento oficial es que la actualización propuesta se basa en la Encuesta Nacional de Hogares de 2018, la cual el ministro considera «desactualizada» debido a los cambios en los patrones de consumo tras la pandemia.

Como consecuencia, el INDEC continuará utilizando la canasta de 2004, una decisión que genera polémica debido a la obsolescencia de los productos que la integran y al compromiso previo asumido con el FMI para modernizar las mediciones.

Los insólitos productos de la canasta actual

Al mantenerse el esquema de 2004, el índice que mide la inflación en Argentina sigue rastreando precios de artículos que han desaparecido del uso cotidiano o han sido reemplazados por tecnología digital. Entre los elementos más llamativos se encuentran:

  • Tecnología obsoleta: Fax, diskettes, CD vírgenes y contestadores automáticos.
  • Entretenimiento de otra era: Casetes de video (VHS), tocadiscos y alquiler de películas (videoclubs).
  • Servicios en desuso: Llamadas en locutorios, revelado de fotografías y radiorelojes.

Aunque el INDEC sostiene que en la práctica se relevan «productos sustitutos», el ministro Caputo utilizó la antigüedad de la encuesta de 2018 para justificar el freno a la reforma, tras la reciente renuncia de Lavagna al frente del organismo.

Contradicciones y el factor FMI

La decisión de no innovar en el índice de precios abre un frente de conflicto con los organismos internacionales. El exviceministro Joaquín Cottani reveló que el FMI no solo exigía la actualización, sino que incluso financió un programa de asistencia técnica para revisar el índice.

Caputo argumentó que «probablemente los patrones de comportamiento de consumo de hoy difieren más con los de 2018 que los de 2018 con antes», justificando la necesidad de elaborar un índice completamente nuevo desde cero, aunque por el momento no existe una fecha estimada para su realización. Esto deja a la estadística oficial argentina atada a una fotografía del consumo de hace más de dos décadas.

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