Argentina y EE.UU: La letra chica del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíprocos

Argentina y EE.UU: La letra chica del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíprocos

El reciente acuerdo firmado entre el gobierno de Javier Milei y la administración de Donald Trump, denominado oficialmente Acuerdo de Comercio e Inversión Recíprocos (ARTI), ha generado una fuerte controversia por la disparidad entre las obligaciones asumidas por Argentina y las concesiones otorgadas por Estados Unidos. Mientras el oficialismo destaca una «apertura histórica», analistas y sectores productivos advierten sobre un esquema de beneficios mayoritariamente unidireccional.

El documento, publicado originalmente en inglés por la embajada estadounidense, establece un marco donde Argentina se compromete a una serie de reformas estructurales y regulatorias de alto impacto.

1. Desregulación y estándares sanitarios (FDA y FSIS)

Uno de los puntos más críticos es el reconocimiento automático de estándares estadounidenses:

  • Medicamentos y Alimentos: Argentina deberá aceptar las autorizaciones de la FDA (Food and Drug Administration) y del FSIS (Servicio de Inocuidad e Inspección de los Alimentos) como suficientes para importar productos al país. Esto elimina la necesidad de revalidaciones ante el ANMAT o el SENASA.
  • Seguridad Automotriz: Se permitirá el ingreso de vehículos fabricados bajo estándares de seguridad y emisiones de EE. UU. (Federal Motor Vehicle Safety Standards), facilitando la entrada de unidades sin necesidad de adaptaciones locales.

2. Apertura del mercado agrícola y cupos específicos

A pesar de las promesas de exportación, el acuerdo fija cupos de importación para productos estadounidenses que entrarán al país sin aranceles:

  • Cupos de importación (hacia Argentina): 1.000 toneladas de queso, 870 de almendras, 1.100 de papas procesadas, 80.000 litros de vino y hasta 10.000 automóviles.
  • Carne vacuna: Aunque la Cancillería mencionó un cupo de 100.000 toneladas para exportar a EE. UU., el ministro Pablo Quirno aclaró que esto es una «decisión unilateral de EE. UU.» y no una obligación vinculante dentro del texto del acuerdo. Por el contrario, Argentina se compromete a simplificar el registro para carnes y derivados norteamericanos.

3. Compromisos geopolíticos y minerales críticos

El acuerdo posiciona a Estados Unidos como «socio estratégico prioritario» en sectores clave:

  • Energía y Minería: Se facilita la inversión estadounidense en litio y cobre a través del RIGI. Argentina se compromete a notificar primero a empresas de EE. UU. en licitaciones de petróleo y minería.
  • Alineación internacional: El país se obliga a cooperar con las sanciones comerciales de EE. UU. hacia terceros países (como China y Rusia). Se prohíbe explícitamente la compra de reactores nucleares o uranio enriquecido a naciones que no sean aliadas estratégicas bajo este marco.

4. Propiedad intelectual y servicios digitales

  • Software y Streaming: No se podrán imponer impuestos específicos a plataformas digitales ni software estadounidense.
  • Patentes: Argentina debe garantizar estándares «sólidos» de protección de propiedad intelectual, beneficiando principalmente a las industrias farmacéutica y tecnológica de EE. UU.

¿Qué obtiene Argentina a cambio?

Los beneficios directos para el país son, según los expertos, acotados:

  • Eliminación de aranceles: EE. UU. suprimirá aranceles para 1.675 productos (principalmente té, mate, jugos y frutas tropicales) donde Argentina no siempre es un exportador líder.
  • Acero y Aluminio: La administración Trump se comprometió únicamente a «revisar oportunamente» los aranceles de la Sección 232, pero no los eliminó de forma inmediata.

Vigencia y plazos

El acuerdo debe ser ratificado por el Congreso de la Nación. Una vez aprobado por ambas cámaras, entrará en vigor 60 días después de la notificación oficial entre las partes.

Compartir