El presidente Javier Milei ya estructura las líneas maestras del discurso que pronunciará el próximo 10 de febrero en la residencia de Donald Trump en Florida. El mandatario partirá este lunes 9 de febrero desde Buenos Aires con un objetivo claro: consolidar a la Argentina como el principal aliado estratégico de los Estados Unidos en el cono sur y referente del pensamiento conservador en la región.
La exposición, que tendrá lugar ante un selecto auditorio de políticos y empresarios, se centrará en la inserción geopolítica del país y la ratificación de un bloque ideológico común.
Una nueva hoja de ruta geopolítica
Según trascendió desde el entorno presidencial, la intervención de Milei girará en torno a tres ejes fundamentales:
- Alineamiento incondicional: El mandatario ratificará que, en la actual «reconfiguración del orden global», Argentina ha decidido integrarse plenamente al eje político y económico liderado por Washington.
- El Consejo de la Paz: Milei hará una mención especial a la iniciativa del Consejo de la Paz (que aún debe ser ratificada por el Congreso), utilizándola como el anclaje institucional que formaliza este nuevo posicionamiento estratégico.
- Liderazgo regional: Buscará posicionar a la Argentina como el articulador de las fuerzas de derecha en América Latina, con la mirada puesta en las próximas elecciones de Brasil y Colombia, y la intención de organizar una cumbre de líderes conservadores en Buenos Aires este mismo año.
Economía y acuerdos comerciales
El discurso también tendrá un apartado dedicado a los resultados tangibles de su gestión internacional:
- Acuerdo comercial: Tras la reciente firma del tratado con EE. UU., el Presidente detallará las ventajas competitivas que ofrece el país en sectores clave como energía, minería, infraestructura y economía del conocimiento.
- Atracción de inversiones: Ante inversores del espacio conservador, Milei reforzará la idea de una «alianza de naciones libres» que comparten no solo valores políticos, sino también una agenda de libre mercado y seguridad jurídica.
La agenda internacional no se detiene
La visita a Mar-a-Lago es solo el inicio de un raid diplomático intenso. A fines de febrero, el Presidente tiene previsto viajar a Europa, mientras que para el 8 de marzo planea regresar a Estados Unidos para participar de la Argentina Week en Nueva York. Además, en su horizonte cercano figuran visitas oficiales al Reino Unido e Israel, consolidando un perfil de alta exposición global.
