Con apenas 9 años, Stefano Marconi Sgroi está rompiendo todos los moldes de la ingeniería automotriz nacional. Lo que comenzó como una pasión temprana por las marcas de autos se transformó en un proyecto real: la fabricación de un vehículo propio con motor V8, desarrollado íntegramente en Argentina.
Stefano no es un niño común; las pruebas de coeficiente intelectual arrojaron un resultado de 152, lo que lo sitúa dentro del 1% de la población mundial con altas capacidades. Su precocidad se manifestó desde los siete meses, cuando comenzó a hablar, y continuó con una memoria fotográfica que le permitía identificar marcas de autos exóticas a los tres años.
El proyecto: tecnología de punta y diseño nacional
El auto de Stefano no es un juguete, sino una pieza de ingeniería avanzada que cuenta con el apoyo de figuras clave del automovilismo argentino:
- Colaboración estratégica: Trabaja junto a Matías D’Amico en el diseño y cuenta con el respaldo de Ulises Armellini, del reconocido equipo DTA Racing, quien facilitará el chasis y el espacio de fabricación.
- Materiales y motor: La carrocería será de fibra de carbono, garantizando ligereza y resistencia, mientras que el «corazón» del vehículo será un potente motor V8 de origen alemán.
- Dos modelos: Stefano planea desarrollar una versión inspirada en el Volkswagen Beetle y otra con un diseño totalmente exclusivo y original.
Seguridad y visión de futuro
Un punto de inflexión en su corta pero intensa carrera fue un accidente que sufrió en un kartódromo a los 5 años. Lejos de amedrentarse, el hecho despertó en él un profundo interés por la seguridad automotriz, llevándolo a investigar y proponer mejoras en los sistemas de protección para niños en vehículos de competición.
Aunque la primera versión del auto estará destinada a las pistas, Stefano ya proyecta modelos multipropósito que puedan adaptarse a las necesidades de futuros clientes. Su padre, Adrián, destaca que contar con un diagnóstico de su alta capacidad permitió a la familia acompañarlo mejor en el desarrollo de este talento extraordinario que hoy pone a la Argentina en el radar de la innovación automotriz global.
