El ministro de Economía, Luis Caputo, mantendrá este viernes un encuentro determinante con el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA). La reunión llega en un momento de máxima fricción entre la administración central y los referentes del sector fabril, quienes vienen manifestando su malestar por el rumbo de la política económica y el impacto directo en la producción nacional.
El cónclave busca desactivar un frente de conflicto que ha escalado en las últimas semanas, especialmente tras las críticas públicas de figuras de peso en el empresariado.
Cruces con el sector y el «factor Rocca»
El clima de desconfianza se profundizó luego de los recientes cruces dialécticos entre el Gobierno y Paolo Rocca, titular del Grupo Techint. Aunque históricamente cercano a las ideas de libre mercado, el sector industrial liderado por Rocca ha comenzado a marcar límites respecto a:
- La apertura de importaciones: La industria local denuncia una competencia «desleal» frente a productos extranjeros en un contexto de altos costos impositivos internos.
- Caída de la actividad: Los indicadores industriales muestran un retroceso sostenido, lo que pone en riesgo los niveles de empleo en las plantas de todo el país.
El objetivo del encuentro
Desde el entorno de Caputo, se busca dar señales de previsibilidad y explicar el plan de estabilización, mientras que la UIA llevará a la mesa de trabajo la preocupación por la pérdida de competitividad. Se espera que durante la reunión se analicen posibles alivios fiscales para el sector o mecanismos que amortigüen el impacto de la apertura comercial en los rubros más sensibles.
Este acercamiento es vital para el oficialismo, que necesita el respaldo del círculo rojo para consolidar su programa económico sin fisuras en el frente productivo.
