Karina mueve sus fichas y empuja a Adorni como vice para blindar el control libertario

Karina mueve sus fichas y empuja a Adorni como vice para blindar el control libertario

En el corazón de la Casa Rosada, la ingeniería electoral para 2027 ya comenzó a rodar con un objetivo claro: garantizar la homogeneidad total del proyecto libertario. Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y principal estratega del espacio, ha comenzado a posicionar al vocero Manuel Adorni como el candidato con más chances para acompañar a Javier Milei en la fórmula presidencial, desplazando a figuras de mayor peso político pero de menor previsibilidad para el «triángulo de hierro».

La premisa del karinismo es sencilla: priorizar la lealtad absoluta y la falta de ambiciones personales por sobre la gestión territorial o el vuelo propio.

Adorni y el perfil del «vice ideal»

Para el entorno más íntimo del Presidente, el ascenso de Adorni no es casual. Su estilo parsimonioso y su disciplina comunicacional lo han convertido en una pieza funcional que no genera ruidos internos.

  • Lealtad garantizada: En la lógica de Karina, Adorni representa un perfil que no disputará liderazgo ni construirá una estructura paralela, algo que se busca evitar a toda costa tras la experiencia con otras figuras del espacio.
  • Influencia en ascenso: Este movimiento también ha fortalecido a su equipo directo, como el secretario de Comunicación, Javier Lanari, quien ha comenzado a expandir su influencia política, despertando algunos recelos en otros sectores del oficialismo.

El tablero de los descartados: Bullrich, Menem y Cornejo

Mientras el nombre de Adorni gana terreno, otros aspirantes enfrentan un panorama complejo dentro de las oficinas de Balcarce 50:

  • Patricia Bullrich: Aunque desde su entorno se deja trascender su interés por la vicepresidencia, en la Rosada creen que su verdadero objetivo es la Jefatura de Gobierno porteña. La desconfianza hacia ella se profundizó tras su rol protagónico en la reforma laboral; el círculo de Milei teme que la ministra «ya no quiera tener jefes».
  • Victoria Villarruel: La actual vicepresidenta está virtualmente descartada para una reelección en la fórmula, producto de la distancia irreversible que mantiene con la «Jefe».
  • Martín Menem: El presidente de la Cámara de Diputados se mantiene en la lista, aunque su prioridad inmediata parece ser consolidar el poder territorial en La Rioja, una batalla que sus allegados consideran tanto o más difícil que la carrera por la vicepresidencia.
  • Alfredo Cornejo: El gobernador de Mendoza busca acercarse nuevamente al binomio presidencial, pero en el Ejecutivo no lo ven como una opción confiable, prefiriendo mantener un esquema cerrado y puramente libertario.

Consolidación del «mando cerrado»

La estrategia de Karina Milei confirma una tendencia: la construcción de un esquema de poder donde la obediencia al núcleo duro es el requisito excluyente. Con Adorni en la «short list», los hermanos Milei buscan blindar el control total del Estado y del partido, eliminando cualquier sombra de disidencia interna o competencia por el liderazgo en los años venideros.

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