La Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (CECHA) confirmó que las estaciones de servicio de todo el país mantendrán sus puertas abiertas y operarán con normalidad durante el paro general convocado por la CGT para este jueves 19 de febrero.
A través de un comunicado conjunto con sus cámaras y federaciones asociadas, la entidad que agrupa a los propietarios de los surtidores garantizó el suministro de combustibles, desmarcándose de la medida de fuerza impulsada por la central obrera.

Prestación del servicio y derechos laborales
La decisión de la patronal busca asegurar la movilidad y el abastecimiento en una jornada que se prevé de alta conflictividad en otros sectores. Los puntos principales de la postura del sector son los siguientes:
- Actividad garantizada: Los establecimientos distribuidos en todo el territorio nacional funcionarán en sus horarios habituales.
- Respeto al derecho de huelga: Si bien los propietarios no cierran sus negocios, la entidad aclaró que respetarán la decisión individual de aquellos empleados que opten por adherirse al paro, conforme a lo establecido en la legislación laboral vigente.
- Atención al público: Se espera que la atención sea llevada a cabo por los titulares de las estaciones o por el personal que decida no sumarse a la protesta, minimizando el impacto para los usuarios.
El impacto en el transporte y la logística
La operatividad de las estaciones de servicio es una pieza clave para mitigar los efectos del paro en sectores esenciales como la salud, la seguridad y la logística de mercaderías. Al mantenerse el expendio de naftas y gasoil, se reduce el riesgo de desabastecimiento para quienes deben circular por razones de urgencia o actividades exceptuadas del cese.
Con esta resolución, el sector expendedor busca dar previsibilidad a los consumidores y mantener el flujo comercial en un contexto de tensión sindical a nivel nacional.
