La investigación por el brutal crimen de Ramona Emilia Medina, la vecina de 65 años del barrio Agua Santa que permanecía desaparecida desde la madrugada del pasado domingo, atraviesa horas críticas. Tras el hallazgo de un cuerpo calcinado y desmembrado en una zona de monte detrás de un cementerio, la autopsia no logró arrojar resultados concluyentes sobre la mecánica del asesinato debido al avanzado estado de deterioro del cadáver.
Pese a que el cuerpo se encontraba «irreconocible», los peritos forenses confirmaron que la data de muerte coincide con el tiempo transcurrido desde que la víctima salió de su casa para asistir a los corsos de la ciudad y no regresó.
El proceso de identificación y pruebas genéticas
Ante la imposibilidad de una identificación visual fehaciente, el fiscal coordinador Dr. Gustavo Montenegro ha tomado medidas estrictas para dar certeza científica al caso:
- Análisis de ADN: Se dispuso la extracción de muestras genéticas a las hijas de Ramona Medina para ser cotejadas con los restos hallados.
- Reconocimiento de pertenencias: Si bien el cuerpo estaba irreconocible, las hijas habrían identificado prendas de vestir y piezas de joyería que pertenecen a su madre, elementos que fueron secuestrados en el lugar del hallazgo.
- Búsqueda de evidencias: La División de Homicidios y Delitos Complejos continúa realizando rastrillajes en el área para localizar otros objetos personales o elementos que pudieron ser utilizados por el agresor.
El sospechoso y la indagatoria
El caso, que se investiga bajo la carátula de presunto femicidio, ya cuenta con un detenido: Luis Ricardo Bustamante, conocido por el alias de «Chuky». Bustamante, de 38 años, fue arrestado tras una serie de diligencias que lo vinculan directamente con el hecho.
La indagatoria al acusado está prevista para mañana y será encabezada por la fiscal Dahiana Pérez Vicens. La justicia busca determinar si el sospechoso actuó solo o si contó con la colaboración de terceros para trasladar el cuerpo y desmembrarlo, en un intento por ocultar el crimen y dificultar su identificación.
La familia de Ramona Medina ya adelantó que se presentará como querellante en la causa, mientras la comunidad de Las Termas de Río Hondo se mantiene en alerta ante la extrema violencia del suceso.
