A través de un comunicado oficial emitido por la Oficina del Presidente este sábado 28 de febrero de 2026, el Gobierno Nacional expresó su firme respaldo al operativo militar conjunto entre Estados Unidos e Israel en territorio iraní. En el mensaje, el presidente Javier Milei celebró la caída del Líder Supremo, Alí Jamenei, calificándola como un acto de justicia necesario para la paz mundial.
La postura argentina se alinea de forma directa con sus principales aliados estratégicos, reafirmando un giro determinante en la política exterior del país frente a los conflictos en Medio Oriente.
Los puntos centrales del comunicado oficial
El Gobierno justificó su apoyo a la acción militar basándose en antecedentes históricos y en la defensa de los derechos humanos:
- Fin de la opresión: El texto señala que la eliminación de Jamenei pone fin a más de 40 años de violaciones a los derechos humanos y opresión contra el propio pueblo iraní.
- Calificación del líder: La administración Milei describió al fallecido ayatolá como «una de las personas más malvadas, violentas y crueles de la historia».
- Recuperación de la democracia: Argentina manifestó su deseo de que este vacío de poder permita que el pueblo iraní recupere su libertad y establezca un sistema democrático en paz.
El vínculo con el atentado a la AMIA
Un eje fundamental del respaldo argentino fue la vinculación directa del régimen iraní con el terrorismo en suelo local:
- Responsabilidad histórica: El comunicado recordó que el atentado a la AMIA en 1994, que dejó 85 víctimas fatales, fue planificado por las altas esferas del régimen que encabezaba Jamenei y ejecutado por el grupo Hezbolá.
- Búsqueda de justicia: El Gobierno ratificó que la persecución de los responsables del ataque en Buenos Aires es una política de Estado.
- Advertencia contundente: Milei aseguró que la búsqueda de justicia no cesará hasta que el último responsable «pague con su libertad o con su vida por tan horrible crimen».
Un mensaje a los países aliados
Finalmente, el Gobierno Nacional reafirmó su compromiso con la coalición internacional liderada por Washington y Jerusalén. Al referirse a Estados Unidos e Israel como «nuestros países aliados», la Argentina consolida un bloque de cooperación en materia de inteligencia y seguridad para enfrentar amenazas globales.
Este respaldo ocurre en simultáneo con la decisión de elevar a «alto» el nivel de alerta de seguridad en todo el territorio nacional, con el fin de proteger objetivos estratégicos ante posibles represalias internacionales.
