En un movimiento que escala la tensión con Argentina y la comunidad internacional, Irán designó al general de brigada Ahmad Vahidi como nuevo comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC). La noticia, confirmada por la agencia estatal Mehr este domingo 1 de marzo de 2026, sitúa a uno de los principales acusados por el atentado a la AMIA en la cúspide del poder militar persa.
Vahidi asume el cargo tras la muerte de su predecesor, el general Mohamad Pakpur, en el marco de la reciente ofensiva militar coordinada por Estados Unidos e Israel que descabezó a gran parte de la cúpula de seguridad de Teherán.
Un perfil marcado por el terrorismo internacional
La figura de Ahmad Vahidi es central en la historia judicial argentina debido a su rol en los años 90:
- Comandante de la Fuerza Quds: Vahidi lideró este brazo de élite entre 1989 y 1998, periodo en el que se planificó y ejecutó el ataque contra la mutual judía en Buenos Aires que dejó 85 muertos.
- Circular Roja de Interpol: Desde 2007, pesa sobre él un pedido de captura internacional solicitado por la Justicia argentina. Esta alerta obliga a cualquier país miembro de Interpol a detenerlo si ingresa en su territorio.+1
- Prófugo de la justicia: A pesar de los reiterados pedidos de extradición de la Cancillería Argentina, Vahidi ha ocupado altos cargos en Irán, incluyendo el de Ministro de Defensa y de Interior, desafiando sistemáticamente las órdenes de captura.
Reorganización forzada tras los ataques
La designación de Vahidi responde a la necesidad de Teherán de reestructurar su mando militar tras las bajas sufridas este fin de semana. Además de Pakpur, las autoridades iraníes confirmaron el fallecimiento de figuras clave:
- Abdorrahim Musaví: Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas.
- Aziz Nasirzadeh: Ministro de Defensa.
- Ali Shamjani: Secretario del Consejo de Defensa.
Impacto en la relación con Argentina
Este nombramiento ocurre pocas horas después de que el gobierno de Javier Milei celebrara la eliminación del líder supremo Alí Jamenei y elevara el nivel de alerta de seguridad en el país a «alto». La llegada de Vahidi al mando de la Guardia Revolucionaria representa una provocación directa hacia la Justicia argentina, que en abril de 2024 volvió a calificar el atentado a la AMIA como un crimen de lesa humanidad ordenado por el Estado iraní.
La Cancillería Argentina, bajo la gestión actual, ha reforzado las gestiones diplomáticas para que países terceros ejecuten la detención de Vahidi en caso de que realice viajes oficiales, como ya se intentó sin éxito en misiones previas a Bolivia y Pakistán.
