En este mes de marzo, la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) formalizó el pago de la Ayuda Escolar Anual, un respaldo económico de $85.000 por hijo destinado a aliviar los costos de la vuelta a clases, como la compra de útiles, guardapolvos y calzado.
A diferencia de otras prestaciones, este beneficio no es automático y requiere de una gestión administrativa previa para validar la escolaridad del alumno.
Quiénes pueden cobrar el beneficio
El subsidio está dirigido a familias que ya perciben asignaciones del Estado, bajo los siguientes grupos:
- Asignación Universal por Hijo (AUH).
- Asignación Familiar por Hijo (SUAF): Trabajadores en relación de dependencia, monotributistas y titulares de la prestación por desempleo.
- Hijos con discapacidad: En este caso, el beneficio se otorga sin límite de edad, siempre que se cuente con la autorización vigente para el cobro de la asignación por discapacidad.
- Rango de edad: Para alumnos sin discapacidad, el beneficio alcanza a jóvenes de entre 16 y 35 años que se encuentren escolarizados.
Montos según la cantidad de hijos
El pago se realiza por cada menor a cargo, depositándose en la misma cuenta bancaria donde el titular recibe sus haberes mensuales:
- 1 hijo: $85.000
- 2 hijos: $170.000
- 3 hijos: $255.000
Guía paso a paso para realizar el trámite
Para asegurar el cobro, es obligatorio presentar el Certificado de Escolaridad a través de la plataforma Mi ANSES siguiendo este procedimiento:
- Ingreso: Acceder a la web oficial o app con CUIL y Clave de la Seguridad Social.
- Generación: En la sección «Hijos» > «Presentar Certificado Escolar», seleccionar el hijo y generar el formulario.
- Acreditación: Imprimir el certificado y llevarlo al establecimiento educativo para que sea firmado y sellado por las autoridades.
- Carga: Tomar una fotografía clara del formulario completo y subirla a la web de ANSES en el apartado correspondiente.
Una vez que el organismo valida el documento, el pago se libera en la cuenta registrada. Se recomienda realizar el trámite a la brevedad para evitar demoras en el depósito, dado el alto flujo de gestiones durante el inicio de clases.
