La Asamblea Nacional Popular de China aprobó el XV Plan Quinquenal (2026-2030), el documento estratégico que establece las principales prioridades económicas, tecnológicas y militares del país para los próximos cinco años.
El plan fue respaldado por 2.758 votos a favor, uno en contra y dos abstenciones, durante la sesión anual realizada en el Gran Palacio del Pueblo. Entre sus ejes centrales figuran la autosuficiencia tecnológica, el incremento del gasto en defensa y el fortalecimiento del consumo interno como motor del crecimiento.
Tecnología como prioridad estratégica
El nuevo plan coloca a la innovación tecnológica en el centro de la estrategia nacional. El objetivo es que China reduzca su dependencia de proveedores extranjeros en sectores considerados clave, como semiconductores, inteligencia artificial, computación cuántica, robótica, biotecnología, comunicaciones 6G e hidrógeno.
Para impulsar este desarrollo, el gobierno prevé que el gasto en investigación y desarrollo crezca al menos un 7% anual, con la meta de alcanzar el 3,2% del PBI en 2030. También se espera que la economía digital aumente su peso en la producción nacional.
El impulso tecnológico se da en medio de la competencia con Estados Unidos, que en los últimos años impuso restricciones a la exportación de chips avanzados y equipos de fabricación hacia empresas chinas.
Aumento del presupuesto militar
El plan también prevé un incremento del gasto en defensa. Para 2026, el presupuesto militar se fijó en 277.000 millones de dólares, lo que representa un aumento del 7% respecto al año anterior.
Durante el encuentro legislativo, el presidente Xi Jinping instó al Ejército Popular de Liberación a mantener la lealtad al Partido Comunista de China y a reforzar la lucha contra la corrupción interna, un problema que en los últimos años provocó la destitución de altos mandos militares.
Crecimiento más moderado
En el plano económico, el objetivo de crecimiento para 2026 se ubica entre 4,5% y 5%, el nivel más bajo desde 1991. El déficit fiscal se mantendrá en 4% del PBI, mientras el gobierno busca estabilizar la economía en medio de desafíos como la crisis del sector inmobiliario, el desempleo juvenil y el envejecimiento de la población.
El plan también reconoce que el país depende demasiado de la inversión y las exportaciones, por lo que propone impulsar el consumo interno mediante mayores ingresos, mejoras en servicios públicos y una red de protección social más amplia.
Energía y transición ecológica
Entre las metas ambientales, el documento establece que las fuentes de energía no fósiles deberán representar el 25% de la matriz energética para 2030, acompañadas por políticas para reducir la intensidad de carbono y expandir las energías limpias.
Nueva ley de “unidad étnica”
Durante la misma sesión legislativa, la Asamblea aprobó además una ley de “unidad étnica” que entrará en vigor el 1 de julio de 2026.
La norma promueve que las familias inculquen a los menores la adhesión al Partido Comunista y a la identidad nacional china, y prohíbe ideas consideradas contrarias a esa unidad. Organizaciones de derechos humanos advirtieron que la legislación podría aumentar la presión sobre minorías como uigures, tibetanos y mongoles.
Un mensaje hacia el escenario global
Para analistas internacionales, el XV Plan Quinquenal confirma que China mantendrá una fuerte política industrial y tecnológica, buscando consolidar su posición en sectores estratégicos y reforzar su papel en las cadenas de suministro globales.
El documento también refleja el contexto de tensiones geopolíticas y fragmentación del orden internacional, en el que Pekín apuesta por fortalecer su autonomía tecnológica y su capacidad económica y militar en la próxima década.
