El gobierno de Javier Milei envió al Congreso un ambicioso proyecto de desregulación bautizado como “Ley Hojarasca”, una iniciativa impulsada por Federico Sturzenegger que apunta a eliminar decenas de leyes consideradas obsoletas o sin aplicación real.
La propuesta busca avanzar en una “limpieza” del sistema normativo argentino, eliminando regulaciones que el oficialismo considera anacrónicas o incompatibles con la Constitución Nacional Argentina.
Qué propone la iniciativa
El proyecto se estructura en torno a tres grandes ejes:
- Normas superadas por la tecnología: incluye leyes vinculadas a prácticas en desuso, como la microfilmación, la televisión en color o incluso regulaciones del siglo XIX sobre el carbón.
- Organismos inexistentes: apunta a eliminar marcos legales que regulan entidades ya disueltas o procesos que nunca se implementaron.
- Paradigmas sanitarios antiguos: como normativas que habilitan prácticas hoy cuestionadas por vulnerar derechos, entre ellas la internación obligatoria por enfermedades como la lepra.
Una apuesta por la desburocratización
La “Ley Hojarasca” retoma una iniciativa presentada en 2024 que no logró avanzar en el Congreso. Ahora, el Ejecutivo la relanza como pieza clave de su estrategia para reducir el peso del Estado y simplificar trámites.
Desde la Casa Rosada sostienen que el objetivo es eliminar regulaciones innecesarias que afectan la vida cotidiana y la actividad económica, promoviendo un modelo más ágil y centrado en la libertad individual.
Más allá del enfoque técnico, el proyecto también abre un debate político de fondo: hasta qué punto la eliminación de normas implica modernización del Estado o puede generar vacíos regulatorios en áreas sensibles.
