Escándalo por la “Propofest”: De la muerte de un médico a una red de fiestas clandestinas con anestésicos

Escándalo por la “Propofest”: De la muerte de un médico a una red de fiestas clandestinas con anestésicos

La investigación por la muerte del anestesista Alejandro Zalasar derivó en un escándalo mayor que expone una presunta red de encuentros ilegales con drogas de uso hospitalario, conocidos como “Propofest”.

El hallazgo que inició todo

El caso salió a la luz el 20 de febrero, cuando Zalasar, de 31 años, fue encontrado sin vida en su departamento del barrio de Palermo. En la escena había una vía conectada, insumos médicos y ampollas de propofol y fentanilo, dos sustancias de uso estrictamente hospitalario.

Los primeros indicios señalaron que los fármacos estaban identificados con etiquetas del Hospital Italiano, lo que encendió las alarmas dentro del sistema de salud.

La pista interna y los faltantes

A partir de una investigación interna, se detectó que estas drogas habrían sido sustraídas por profesionales vinculados a la institución. En ese marco, fueron identificados Delfina Lanusse y Hernán Bover como presuntos responsables del desvío.

Con el avance de la causa, también se registraron faltantes de ampollas en otros centros de salud, incluyendo un hospital de Bahía Blanca.

La aparición de la “Propofest”

El giro más impactante en la investigación se dio con la difusión de un audio de WhatsApp que hacía referencia a encuentros clandestinos denominados “Propofest”.

Según se desprende de la causa, en estas reuniones un grupo reducido de profesionales de la salud organizaba “experiencias” con anestesia intravenosa. Los participantes se recostaban mientras uno administraba las sustancias y otro controlaba los signos vitales, ante el riesgo de depresión respiratoria o muerte.

Allanamientos y nuevas pruebas

El avance judicial derivó en múltiples allanamientos, incluyendo uno en la Asociación de Anestesia, en busca de pruebas que permitan determinar el alcance de la red.

Los investigadores buscan establecer si se trataba de hechos aislados o de una práctica sistemática entre profesionales.

Un nuevo caso que agrava el escenario

En las últimas horas, la causa sumó un nuevo episodio: un enfermero de 44 años fue hallado muerto, también en Palermo, en circunstancias similares, con presencia de propofol y fentanilo en su domicilio.

Este nuevo hallazgo refuerza las sospechas sobre la existencia de una red más amplia y profundiza la preocupación por el uso indebido de anestésicos fuera del ámbito médico.

La investigación continúa en curso y no se descartan nuevas imputaciones en un caso que ya generó fuerte conmoción en el sistema de salud.

Compartir