La senadora Patricia Bullrich quedó envuelta en una nueva controversia luego de reunirse con Agostina Páez, la abogada que había sido detenida en Brasil por realizar gestos considerados discriminatorios. El encuentro, que buscaba expresar respaldo, derivó en un escándalo mayor tras la difusión de un video del padre de la joven repitiendo esas conductas en un festejo privado.
La reunión se produjo en el marco del regreso de Páez al país, donde Bullrich se mostró crítica de la detención y cuestionó la duración de la medida judicial. Durante el encuentro, incluso, manifestó su sorpresa por el tiempo que la joven permaneció retenida.
El festejo que desató la polémica
Horas después del encuentro, el foco pasó a Mariano Páez, padre de la joven, quien organizó una celebración en un bar de Santiago del Estero. Allí fue filmado realizando gestos similares a los que habían generado la detención de su hija, lo que reavivó la polémica.
En las imágenes, el empresario aparece imitando movimientos de un mono y emitiendo sonidos, en una escena que fue ampliamente cuestionada por su carácter ofensivo. Además, en el mismo contexto, lanzó frases provocadoras sobre su situación económica y personal, que incrementaron la repercusión del caso.
Un caso que suma tensión política
El episodio generó críticas hacia Bullrich por haberse mostrado junto a la joven en un contexto sensible, especialmente tras conocerse el comportamiento posterior de su entorno familiar. La situación expone el impacto político de un caso que combina cuestiones judiciales, diplomáticas y sociales.
Mientras tanto, el episodio continúa generando repercusiones tanto por el accionar de la familia como por el posicionamiento público de la dirigente, en un contexto donde las conductas discriminatorias vuelven a estar en el centro del debate.
