El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, lanzó una advertencia categórica al señalar que el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos en el estrecho de Ormuz podría provocar la ruptura definitiva del alto al fuego vigente entre ambas naciones. Durante una conferencia de prensa este jueves 16 de abril, el funcionario calificó la medida como un acto «provocativo» y aseguró que las fuerzas armadas iraníes están preparadas para ejecutar las acciones necesarias en defensa de su soberanía.
La tensión escaló luego de que la administración de Donald Trump iniciara un bloqueo sobre los puertos iraníes el pasado lunes 13 de abril, tras el fracaso de las negociaciones de paz en Islamabad. Según el Comando Central de EE. UU. (CENTCOM), la operación busca detener por completo el comercio marítimo hacia y desde Irán. Baghaei enfatizó que esta acción constituye una violación a los términos del cese al fuego de dos semanas que había sido acordado el 8 de abril con la mediación de Pakistán.
En sintonía con estas declaraciones, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, manifestó a través de sus redes sociales que cualquier acuerdo de paz duradero debe incluir necesariamente el cese de hostilidades en el Líbano. Por su parte, el asesor militar Mohsen Rezaei advirtió que Irán no cederá ante la presión económica y que el país está listo para afrontar un conflicto prolongado si Washington intenta actuar como «policía» de la vital vía marítima por la que circula el 20% del petróleo mundial.
El estrecho de Ormuz permanece bajo una vigilancia extrema mientras la comunidad internacional observa con preocupación el posible colapso de la tregua. Mientras Irán mantiene su postura de controlar el tránsito en el golfo, el bloqueo estadounidense ya genera un impacto económico estimado en 400 millones de dólares diarios para la república islámica, profundizando una crisis energética global que no se veía desde la década de 1970.
