Golpe a la red del horror: Alerta global permitió rescatar a dos niñas y detener a un clan familiar en el barrio Juan Díaz de Solís

Golpe a la red del horror: Alerta global permitió rescatar a dos niñas y detener a un clan familiar en el barrio Juan Díaz de Solís

Una investigación iniciada por organismos internacionales de ciberseguridad culminó con el desmantelamiento de una estructura de explotación infantil que operaba en la zona sudoeste de la ciudad. El operativo, liderado por la Unidad Fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual, terminó con la captura de un adolescente de 16 años y sus padres, quienes habrían convertido su hogar y un templo religioso en el escenario de ataques sistemáticos contra menores.

El joven enfrenta cargos por el abuso con acceso carnal de dos niñas de 5 y 6 años, además de la creación y distribución de contenido ilícito. Por su parte, la madre —referente de un culto umbanda— y el padrastro fueron detenidos como partícipes necesarios, bajo la sospecha de haber facilitado el entorno para que estos actos ocurrieran.

El rastro digital y el allanamiento

La caída de la denominada «Casa del Horror» fue posible gracias al rastreo de tráfico de material prohibido en la red. Durante el procedimiento en la vivienda, los peritos secuestraron una gran cantidad de evidencia tecnológica:

  • Computadoras y soportes de almacenamiento digital.
  • Dispositivos de filmación presuntamente utilizados para la producción de material.
  • Elementos de interés para la causa vinculados a la actividad del templo.

Situación de las víctimas y proceso judicial

La justicia santiagueña, a cargo de las fiscales Erica Leguizamón, Yesica Lucas y Vanina Aguilera, prioriza actualmente la asistencia y contención de las niñas afectadas. La investigación ahora busca determinar si existen más víctimas y cuál era el alcance de la red de distribución de los archivos generados en el lugar.

La causa, caratulada como abuso sexual con acceso carnal en concurso real con producción y facilitación de material de abuso sexual infantil, mantiene a la capital provincial en estado de conmoción ante la gravedad de las pruebas recolectadas.

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