El presidente Javier Milei desmintió categóricamente las versiones que circularon recientemente sobre un supuesto incremento en el consumo de carne de burro en el país. A través de sus perfiles oficiales, el mandatario calificó la información como una «operación» mediática diseñada para distorsionar la realidad de los hábitos de consumo de los argentinos.
La respuesta presidencial surge luego de que el tema se volviera tendencia en diversas plataformas digitales, vinculándolo erróneamente con el contexto económico actual.
Desmentida y datos de consumo
El Presidente compartió una publicación técnica que desestima cualquier cambio significativo en la dieta nacional, aportando los siguientes puntos:
- Estadística marginal: El contenido difundido por el mandatario asegura que el consumo de este tipo de carne representa el 0.0% del total de la demanda cárnica en Argentina.
- Falsas fuentes: El Ejecutivo denunció que la versión fue amplificada por cuentas que simulaban ser medios oficiales y portales de noticias internacionales para ganar credibilidad.
- Origen de la información: Según la visión oficial, se trataría de una campaña de desinformación originada en el exterior con el objetivo de generar alarma social.
El debate en redes sociales
La viralización del tema se produjo en un marco de alta sensibilidad por el costo de los alimentos. Sin embargo, diversos especialistas y organismos del sector agroalimentario coincidieron con la postura oficial, señalando la ausencia de datos que respalden la existencia de un mercado de carne de burro para consumo humano en el país.
Advertencia sobre la desinformación
En su descargo, Milei apuntó contra quienes replicaron la noticia sin contrastar la información y enfatizó la necesidad de verificar las fuentes en el entorno digital. Para la Casa Rosada, la instalación de este relato forma parte de una estrategia de desgaste político, por lo que el mandatario decidió intervenir directamente para frenar la escalada de una versión que considera carente de sustento fáctico.
