La comunidad deportiva de Santiago del Estero atraviesa una jornada de profundo luto tras conocerse la repentina partida de Horacio Rueda, a los 65 años. El querido vecino del barrio Belgrano fue una figura emblemática del básquet provincial, dejando un legado de amistad y compromiso en cada club por el que pasó.
Apenas se difundió la noticia, las redes sociales se poblaron de mensajes que destacaron no solo su talento deportivo, sino también su calidad humana y su alegría constante.
Huella en los clubes y cercanía con Quimsa
Rueda fue un protagonista activo de la época dorada de los clubes de barrio en la provincia:
- Trayectoria como jugador: Defendió con pasión las camisetas de instituciones históricas como Estudiantes Unidos e Inti Club.
- Vínculo con la «Fusión»: Colaboró estrechamente en los primeros años institucionales de la Asociación Atlética Quimsa. La entidad capitalina expresó sus condolencias formalmente a través de sus canales oficiales, reconociendo su aporte en los inicios del club.
- Presente en Veteranos: Hasta la actualidad, Horacio seguía vinculado activamente a la disciplina en la categoría de veteranos, formando parte de equipos ligados a Don Bosco y siendo un concurrente habitual a las tertulias y charlas que rodean a «la naranja».
El adiós de sus amigos y allegados
Los testimonios de quienes compartieron cancha y vida con él reflejan el impacto de su pérdida. Sus compañeros lo recordaron como un hombre leal, siempre dispuesto para sus amigos y poseedor de un carácter divertido que contagiaba a los demás.
«Descansa en paz amigo, compartimos rivalidad en el básquet y jugamos juntos también. Me divertía mucho tu forma de ser», fue uno de los tantos mensajes que sintetizan el sentimiento de un ambiente que hoy se siente un poco más vacío. Su fallecimiento no solo deja un hueco en las estadísticas del básquet santiagueño, sino principalmente en los corazones de quienes disfrutaron de sus anécdotas y su incondicionalidad en las buenas y en las malas.
