El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, oficializó este martes la finalización de la «Operación Furia Épica», la ofensiva militar que la Casa Blanca mantenía contra Irán. Tras enviar la notificación correspondiente al Congreso, el funcionario señaló que los objetivos estratégicos fueron cumplidos y que la administración del presidente Donald Trump buscará ahora avanzar hacia un acuerdo de paz con Teherán.
A pesar del cese de la ofensiva directa, Washington subrayó que mantendrá una presencia activa en la región para garantizar la libre circulación en el estrecho de Ormuz, un punto vital para el comercio energético global.
El inicio del Proyecto Libertad
Con el cierre de la etapa de combate, el foco se trasladará al Proyecto Libertad. Esta nueva iniciativa tiene como propósito guiar a los buques comerciales a través del estrecho de Ormuz para evitar bloqueos por parte del régimen iraní.
Los puntos clave de esta nueva fase operativa incluyen:
- Defensa activa: «Si no nos disparan, no disparamos. Pero si somos atacados, responderemos con eficacia letal», advirtió Rubio, tras confirmar la destrucción de lanchas rápidas iraníes que ignoraron advertencias previas.
- Libertad de navegación: El secretario de Defensa, Pete Hegseth, remarcó que no se permitirá que Irán decida quién utiliza esta vía marítima internacional ni que bloquee el paso de mercancías.
- Distinción de mandatos: Las autoridades aclararon que el Proyecto Libertad es una misión independiente y distinta de la finalizada Operación Furia Épica.
Escenario de tensión y búsqueda de paz
A pesar del anuncio de retiro de la ofensiva, la situación en la zona sigue siendo delicada. Hegseth advirtió que el «alto al fuego no terminó», haciendo referencia a recientes incidentes donde buques iraníes atacaron embarcaciones estadounidenses que escoltaban barcos comerciales, lo que resultó en el hundimiento de pequeñas embarcaciones del país persa.
La Casa Blanca apuesta ahora a que el despliegue del Proyecto Libertad sirva como un mecanismo de estabilización mientras se exploran canales diplomáticos para un acuerdo de paz duradero, bajo la premisa de que el control iraní sobre el estrecho de Ormuz no puede comprometer la seguridad económica internacional.
