Detuvieron a «la cazadora de esposos» por extorsionar a hombres con fotos íntimas

Detuvieron a «la cazadora de esposos» por extorsionar a hombres con fotos íntimas

Las autoridades de Colombia concretaron la detención de Marelbis Lozano, apodada «la cazadora de esposos», quien está acusada de liderar una red de extorsión digital. La modalidad delictiva consistía en seducir a hombres con compromisos afectivos para obtener material privado y, posteriormente, exigirles importantes sumas de dinero bajo amenaza de escarnio público.

La captura de Lozano ha generado un fuerte impacto mediático debido a la frialdad de su método y al número de damnificados que habrían caído en la maniobra.

El «modus operandi» del chantaje

La investigación policial determinó que la mujer seguía un patrón sistemático para captar a sus víctimas:

  • Seducción y confianza: Utilizaba perfiles atractivos para entablar conversaciones con hombres casados o en pareja, escalando rápidamente hacia un tono de intimidad.
  • Obtención de material: Una vez establecida la confianza, lograba que los sujetos enviaran fotografías o videos comprometedores.
  • Extorsión económica: Con el material en su poder, la acusada exigía pagos de hasta 2.000 dólares para no difundir las imágenes a las esposas, familiares o redes sociales de las víctimas.

Avances de la investigación

Tras la detención, la policía colombiana se encuentra en la etapa de recolección de pruebas digitales y testimonios:

  1. Víctimas potenciales: Se busca determinar el alcance total de la red, ya que se sospecha que la cantidad de extorsionados es significativamente mayor a la denunciada inicialmente.
  2. Cómplices: Las autoridades investigan si Lozano operaba de forma solitaria o si contaba con una estructura de apoyo para gestionar los cobros y el rastreo de los perfiles de las víctimas.

El caso ha reavivado el debate sobre la seguridad en entornos digitales y los riesgos de compartir contenido sensible, alertando sobre el crecimiento de delitos que utilizan la ingeniería social y la manipulación emocional para concretar estafas y chantajes virtuales.

Compartir