El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, protagonizó un episodio de tensión durante la conferencia de prensa brindada este viernes en Casa Rosada, en la que se presentó formalmente el «Súper RIGI». El funcionario interrumpió una consulta periodística dirigida al ministro de Economía, Luis Caputo, referida a la presunta percepción de sobresueldos dentro del gabinete nacional.
A pesar de que la dinámica del encuentro establecía que Adorni no respondería preguntas, la presencia de los ministros motivó a los cronistas a indagar sobre las polémicas que atraviesa la administración pública.
El cruce en Casa Rosada
La incomodidad surgió cuando se le consultó directamente a Caputo sobre las versiones de ingresos adicionales no declarados. Antes de que el titular de Economía pudiera emitir una respuesta, Adorni tomó la palabra para restringir el temario de la convocatoria:
- Agenda cerrada: El jefe de Gabinete solicitó que las preguntas se limitaran exclusivamente a los anuncios económicos, argumentando que el «Súper RIGI» es un tema de relevancia histórica que podría mejorar la calidad de vida de los argentinos por décadas.
- Justificación oficial: «Queremos que sea agenda cerrada», enfatizó el funcionario ante la insistencia de la prensa acreditada.
Contexto judicial
El episodio cobra especial relevancia debido a que el propio Adorni se encuentra bajo la lupa de la Justicia. Actualmente, enfrenta investigaciones por:
- Presunto enriquecimiento ilícito: Se analizan inconsistencias en su declaración patrimonial.
- Imputación de allegados: Recientemente, la justicia también ha puesto el foco en funcionarios de su entorno, como Demian Reidel, por el uso de tarjetas corporativas.
Tras el breve cruce, Adorni cedió el micrófono a Caputo y a la secretaria de Seguridad, Alejandra Monteoliva, dando por finalizada cualquier posibilidad de profundizar en las denuncias por corrupción o manejos irregulares de fondos estatales durante el resto de la jornada.
