La producción de carne cayó más de 70 mil toneladas en lo que va de 2026 y preocupa al sector

La producción de carne cayó más de 70 mil toneladas en lo que va de 2026 y preocupa al sector

La industria cárnica argentina atraviesa un primer cuatrimestre crítico, marcado por una fuerte retracción en la actividad productiva. Según datos del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, la producción acumulada de carne vacuna sufrió una pérdida de 70.900 toneladas en comparación con el mismo período del año anterior, lo que enciende las alarmas en toda la cadena de valor.

El informe detalla que la faena bovina registró en abril una caída del 15,3% interanual, procesando 173 mil animales menos que en abril de 2025.

Causas de la retracción productiva

La escasez de oferta es el principal factor que condiciona la actividad de los frigoríficos, especialmente aquellos enfocados en el mercado externo. Entre los motivos principales se destacan:

  • Falta de hacienda pesada: Se observa una marcada dificultad para conseguir novillos y vacas, categorías fundamentales para la exportación.
  • Retención ganadera: Muchos productores han optado por mantener los animales en los campos, sumado a factores climáticos que afectaron la terminación del ganado.
  • Menor liquidación: La industria procesó un 6,7% menos de cabezas en abril respecto a marzo, profundizando la tendencia a la baja.

Impacto en el mercado

La producción total del primer cuatrimestre se ubicó en 926.600 toneladas res con hueso. Este retroceso afectó a casi todas las categorías, incluyendo novillitos y vaquillonas, siendo los toros la única excepción con una leve mejora.

A pesar de este escenario de contracción, los registros del Senasa aportan un dato de estabilidad relativa: los feedlots mantienen un stock de más de 2 millones de bovinos en encierre, lo que podría garantizar cierta oferta en el corto plazo.

Sin embargo, el sector enfrenta desafíos estructurales y económicos que limitan la capacidad operativa de las plantas. La industria frigorífica advierte que, de persistir la oferta limitada de animales terminados, la operatividad de las empresas y el cumplimiento de compromisos internacionales continuarán bajo fuerte presión durante el resto del año.

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