El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, confirmó una inversión histórica de US$25.000 millones destinada al desarrollo de Vaca Muerta. La iniciativa se consolida como el proyecto de mayor envergadura presentado hasta el momento bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la herramienta impulsada por el Gobierno nacional para atraer capitales de gran escala mediante beneficios fiscales, aduaneros y regulatorios.
El ambicioso plan busca acelerar la producción de uno de los yacimientos de hidrocarburos no convencionales más importantes del mundo, con una proyección que aspira a superar los US$100.000 millones en exportaciones durante los próximos años.
El inicio de una nueva etapa energética
A través de sus canales oficiales, Marín destacó el impacto estratégico que tendrá este desembolso para el futuro de la petrolera estatal y el mercado energético global:
“Es el inicio de una nueva etapa. Todo lo que hicimos hasta ahora no tiene comparación con lo que viene en los próximos dos años”, expresó el directivo.
Los fondos estarán orientados principalmente a tres ejes operativos fundamentales:
- Infraestructura: Ampliación de las redes de transporte para evacuar el incremento de la producción.
- Capacidad exportadora: Optimización de las instalaciones para facilitar la salida de hidrocarburos hacia mercados internacionales.
- Aceleración de pozos: Incremento en el ritmo de perforación y fractura dentro de la cuenca neuquina.
Impacto económico y generación de divisas
Desde la conducción de la compañía explicaron que el objetivo central es transformar el potencial geológico de la región en una fuente sustentable de desarrollo macroeconómico. La consolidación de Vaca Muerta no solo apunta al autoabastecimiento energético interno, sino que está diseñada para posicionar a la Argentina como un actor clave en la provisión de gas y petróleo a nivel internacional, convirtiendo al sector en uno de los principales motores de generación de divisas del país.
