La salud del reconocido periodista y conductor Samuel “Chiche” Gelblung, de 82 años, generó una profunda preocupación en los medios de comunicación y en la opinión pública tras confirmarse su internación de urgencia en una unidad de terapia intensiva. El comunicador sufrió una descompensación de salud durante el fin de semana y permanece bajo un estricto monitoreo médico en un centro de salud privado.
Los profesionales de la medicina que asisten al conductor iniciaron una serie de exámenes clínicos y estudios complementarios exhaustivos con el propósito de determinar las causas precisas que desencadenaron este nuevo cuadro de inestabilidad física.
Antecedentes médicos recientes
Los detalles vinculados al estado del periodista fueron difundidos durante la emisión de este lunes del programa televisivo «A la Barbarossa», transmitido por la señal Telefe. En ese espacio, se brindó un informe pormenorizado sobre la secuencia de eventos clínicos que afectaron la salud de Gelblung en el último tiempo:
- Intervención cardiológica: El conductor había recibido el alta médica de manera reciente tras superar una internación programada en la cual se le practicó un procedimiento de cateterismo y se le colocaron dos stents.
- Episodio agudo: Pocos días después de su regreso al hogar, Gelblung experimentó una fuerte descompensación clínica en su domicilio particular, lo que motivó el rápido accionar de su entorno y el posterior traslado en ambulancia hacia el área de cuidados críticos.
Investigación por un accidente doméstico
Otra de las líneas de análisis que evalúa el cuerpo médico de la institución asistencial guarda relación directa con un accidente doméstico ocurrido semanas atrás. De acuerdo con los datos aportados por los cronistas de espectáculos, el periodista sufrió una caída en el interior de su vivienda hace aproximadamente 15 días.
A pesar de que inicialmente el comunicador no le otorgó mayor trascendencia al golpe y continuó con sus obligaciones habituales, el impacto le provocó un hematoma visible en la región del rostro, específicamente cerca de su ojo izquierdo. En la actualidad, los médicos especialistas intentan dilucidar a través de estudios de imágenes si las secuelas físicas o neurológicas latentes de ese traumatismo pudieron haber influido o precipitado la descompensación actual.
