Las autoridades del Ministerio de Salud de la Nación, a través de la publicación del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), manifestaron su preocupación ante el incremento sostenido en las tasas de contagio por hantavirus en el territorio de la República Argentina. De acuerdo con los datos oficiales consolidados, se confirmaron 45 casos positivos en lo que va del año 2026, consolidando a la presente temporada como uno de los períodos de mayor incidencia infectológica desde el inicio del registro y monitoreo sistemático de esta zoonosis.
El reporte del organismo sanitario precisó que la distribución geográfica de los diagnósticos positivos se localiza principalmente en las provincias de Buenos Aires, Salta, Santa Fe, Jujuy, Río Negro, Entre Ríos y Chubut. Las planillas técnicas encendieron señales de alarma específicas sobre el territorio bonaerense, jurisdicción que no solo evidenció una aceleración en la curva de contagios marginales, sino que también concentró el 50% de las muertes totales documentadas a nivel país.
Indicadores de letalidad y caracterizacion de la población afectada
La gravedad del cuadro epidemiológico se refleja en los índices de mortalidad asociados a la afección. Hasta la fecha del informe ministerial, se notificaron 33 fallecimientos vinculados de manera directa a complicaciones derivadas del virus, una estadística que elevó la tasa de letalidad general al 31,4%, el registro porcentual más elevado de los últimos ciclos sanitarios.
La caracterización sociodemográfica de la muestra analizada por los laboratorios de referencia permitió determinar las siguientes variables de afectación:
- Prevalencia de género: El 81% del universo de pacientes con diagnóstico positivo confirmado corresponde a personas de sexo masculino.
- Segmento etario: La población con mayores niveles de afectación clínica se concentra en la franja laboral y económicamente activa que abarca desde los 20 hasta los 49 años de edad.
Investigacion cientifica por brote internacional en un crucero
Ante el escenario de contingencia, una comitiva de especialistas e investigadores pertenecientes al Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (ANLIS-Malbrán) se trasladó de urgencia a la ciudad de Ushuaia, en la provincia de Tierra del Fuego. El equipo científico tiene a su cargo la recolección de muestras biológicas y la investigación del nexo epidemiológico del brote detectado a bordo del crucero turístico de bandera internacional MV Hondius, un episodio que generó alertas en las agencias de sanidad portuaria global por la sospecha de circulación activa de la variante genotípica Andes del hantavirus, caracterizada históricamente por su potencial de transmisión interhumana.
Causales ambientales y mecanismos de prevencion ciudadana
Los comités de expertos y epidemiólogos asocian el comportamiento agresivo de la temporada 2025-2026 a una multiplicidad de factores de orden macroambiental. Entre los vectores de propagación analizados destacan las alteraciones en los regímenes de lluvias y temperaturas derivados del cambio climático global, las modificaciones antrópicas de los ecosistemas nativos y el avance de la urbanización o el turismo de aventura sobre los hábitats naturales de los roedores silvestres del género Oligoryzomys (ratón colilargo), principal reservorio biológico del patógeno.
La transmisión de la enfermedad hacia los seres humanos se produce principalmente mediante la vía aérea, por la inhalación de partículas microscópicas suspendidas que contienen restos de saliva, orina o deposiciones secas de los vectores infectados. Las autoridades sanitarias reiteraron la vigencia de los protocolos de bioseguridad para las poblaciones rurales y suburbanas, recomendando la ventilación prolongada de espacios que permanecieron cerrados, el desmalezamiento de los perímetros de las viviendas y el sellado de grietas para evitar el ingreso de los roedores a las estructuras habitacionales.
