Mas despidos tras el cierre de Fate trabajadores advierten ahora por la crisis en Pirelli

Mas despidos tras el cierre de Fate trabajadores advierten ahora por la crisis en Pirelli

La política de apertura de las importaciones junto con la recesión económica está provocando una ola de despidos en la industria manufacturera local. Tras conocerse el cese de operaciones en la firma Fate, que dejó a 900 personas sin empleo, la Federación de Trabajadores de la Energía, la Industria, Servicios y Afines (Fetia) denunció un agravamiento de la crisis en la planta que la empresa Pirelli opera en la localidad bonaerense de Merlo.

De acuerdo con lo informado por la organización sindical, la firma de neumáticos paralizó por completo su producción durante el fin de semana largo debido a una caída sostenida en las ventas, situación que se suma a un esquema de suspensiones y reducción de personal. El gremio advirtió que las medidas oficiales favorecen el ingreso de productos extranjeros y empujan al sector hacia la parálisis productiva y la precarización laboral. En ese sentido, el secretario general de Fetia, Pedro Wasiejko, señaló que la compañía utiliza el escenario de recesión y sobrestock para flexibilizar las condiciones de trabajo en la planta.

El escenario tras el cierre de Fate

La situación en el sector del neumático se tornó crítica tras los hechos ocurridos en la fábrica de San Fernando:

  • Cierre inesperado: La empresa Fate dispuso otorgar vacaciones a la totalidad de su personal. Al cumplirse el plazo para reincorporarse a sus puestos de trabajo, los operarios encontraron los portones cerrados y un cartel que comunicaba el fin de las actividades.
  • Impacto laboral: La medida afectó de manera directa a 900 familias que perdieron su principal fuente de sustento económico.
  • Trayectoria industrial: Se trataba de una firma con más de 80 años de trayectoria en el mercado local, habiendo funcionado a través de diferentes crisis políticas y económicas previas.

Repercusiones políticas y críticas de la oposición

El cierre definitivo de la histórica planta fabril generó un fuerte cruce político entre las administraciones provincial y nacional. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, cuestionó con dureza el rumbo económico de la gestión presidencial, responsabilizándola por la caída de la demanda interna y la desprotección de la producción nacional.

El mandatario bonaerense lamentó la pérdida de puestos de trabajo y argumentó que la combinación de apertura comercial indiscriminada y recesión salarial destruye el entramado industrial del país, dejando a miles de trabajadores bonaerenses ante un panorama de total incertidumbre.

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