La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó una resolución que respalda el dictamen emitido por la Corte Internacional de Justicia (CIJ) respecto a las obligaciones que tienen los Estados frente al cambio climático. La votación concluyó con un amplio respaldo de 141 países a favor, mientras que ocho naciones se manifestaron en contra y 28 optaron por la abstención. La iniciativa fue promovida originalmente por Vanuatu, un pequeño Estado insular del Pacífico fuertemente afectado por los fenómenos climáticos extremos y el incremento en el nivel del mar.
El texto ratifica los lineamientos de la opinión consultiva dictada por la CIJ en julio de 2025, la cual determinó que los países poseen la obligación jurídica de atenuar la emisión de gases de efecto invernadero, reducir el empleo de combustibles fósiles y prevenir daños ambientales de magnitud en el marco de tratados internacionales como el Acuerdo de París. Pese a que las conclusiones del tribunal internacional con sede en La Haya no poseen un carácter jurídicamente vinculante, la comunidad internacional y diversos expertos coinciden en que el dictamen tendrá un impacto político y legal considerable sobre las legislaciones locales, las futuras cumbres diplomáticas y los litigios de índole climática.
El escenario geopolítico, las disidencias y la posición de Argentina
El tratamiento del documento en el seno de la ONU expuso las marcadas discrepancias existentes entre las distintas potencias globales y los países productores de hidrocarburos:
- El bloque del rechazo: La resolución fue rechazada por ocho Estados, entre los que se estructuró un núcleo compuesto por Estados Unidos, Rusia, Arabia Saudita, Israel, Irán, Yemen, Liberia y Bielorrusia.
- Argumentos de la oposición: La administración de Donald Trump en Estados Unidos objetó las cláusulas orientadas a restringir el uso del petróleo y el gas. La embajadora ante el organismo, Tammy Bruce, fundamentó el voto negativo sosteniendo que el articulado incorporaba demandas políticas de carácter inapropiado sobre las matrices energéticas.
- Países abstencionistas: Grandes productores mundiales de combustibles tradicionales como Qatar y Nigeria prefirieron abstenerse durante la votación, una postura idéntica a la adoptada por India y por Turquía, país que ejercerá la condición de sede durante la próxima cumbre climática COP31.
- La postura argentina: La República Argentina formó parte de la mayoría de las delegaciones que aportaron su voto afirmativo para convalidar el texto de respaldo al tribunal de La Haya.
- Reparaciones y derechos humanos: La ratificación del fallo deja abierta la posibilidad de exigir reparaciones económicas a aquellos países cuya responsabilidad en perjuicios climáticos irreversibles sea demostrada, consolidando la idea de que la crisis climática constituye una problemática ligada de forma directa a las obligaciones legales y a los derechos humanos.
