La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos solicitó una intervención regulatoria más estricta sobre las plataformas digitales con el fin de resguardar a niños y adolescentes de los peligros presentes en los entornos virtuales. El alto comisionado del organismo, Volker Türk, remarcó que las problemáticas que afectan a los menores en el ecosistema digital se derivan directamente de los modelos de negocio y de las estrategias de diseño empleadas por las empresas de tecnología, tales como los mecanismos orientados a incentivar un consumo de carácter compulsivo.
El posicionamiento de la organización internacional toma distancia de las políticas de restricción absoluta o prohibición por franjas de edad que comenzaron a implementarse en diferentes países de Europa y Oceanía. Desde la perspectiva de las Naciones Unidas, los bloqueos generales resultan insuficientes si no se alteran las estructuras algorítmicas de base que afectan la salud mental y la privacidad de los usuarios más jóvenes, por lo que instan a las compañías a asumir la responsabilidad técnica desde la programación inicial de sus interfaces.
Factores de riesgo, cuestionamientos a las vedas y guías regulatorias
Las problemáticas identificadas en la navegación de menores, las críticas a las legislaciones restrictivas y las recomendaciones del organismo se estructuran bajo los siguientes puntos:
- Mecanismos de diseño señalados: El organismo cuestionó de forma expresa funciones específicas de las aplicaciones actuales como el sistema de desplazamiento continuo o scroll infinito, las notificaciones sistemáticas y la reproducción automática de contenidos.
- Insuficiencia de las prohibiciones: La ONU advirtió que las restricciones de acceso por edad son fácilmente eludibles y pueden derivar en que los menores migren hacia plataformas o entornos digitales clandestinos con menores niveles de supervisión.
- Efectos en el ámbito escolar: Informes del organismo reflejan que más de un tercio de los jóvenes en 30 naciones manifestó haber padecido ciberacoso, mientras que un 20% del total de afectados reconoció haber faltado a los establecimientos educativos a causa de ello.
- Amenazas sistémicas identificadas: Entre las principales complejidades asociadas a la conectividad de menores se enumeran la explotación sexual digital, la exposición a discursos de odio, el ciberbullying, la desinformación organizada y las redes de trata de personas.
- Recolección de perfiles comerciales: Existe preocupación institucional por las técnicas de microsegmentación publicitaria que utilizan los datos personales de niños y adolescentes con fines mercantilistas.
- Propuestas de regulación: La Oficina de Derechos Humanos presentó un decálogo de lineamientos que contempla la prohibición de la publicidad dirigida basada en datos de menores y la obligatoriedad de que las plataformas posean esquemas de seguridad preconfigurados.
- Órganos de control: Las directrices de Naciones Unidas sugieren la conformación de entidades independientes de supervisión que cuenten con facultades legales para aplicar sanciones económicas y operativas a las empresas tecnológicas que incumplan las normativas de protección.
